El supositorio, ¿Acierto o error?

Supositorios en los bebés

Esta pregunta es muy frecuente en las mamás y en los papás. El hecho de que el niño esté estreñido puede ser un problema, ya que empieza a sentir molestias en su barriguita y, por tanto, los papás os ponéis nerviosos y, automáticamente, le aplicáis el supositorio.

Sin embargo, esta medida de prevención resulta algo errónea. Primeramente, debemos saber si el niño está estreñido o tan sólo tiene gases, y después utilizar algunas mañas para dejar el supositorio como último recurso.

Se entiende como estreñimiento el acto por el cual el niño no evacua sus heces en un periodo máximo de 3 días, y estas son secas y duras, por lo que resulta difíciles de expulsar. Teniendo en cuenta esto, los papás no os tenéis que preocupar de que el niño obre todos los días al menos 1 vez. Hay que dejar a la naturaleza actuar sola, si ésta falla entonces ya nos plantearemos el camino a seguir.

Supositorios en los bebés

El camino más corto es sencillo, el supositorio, pero este resulta erróneo ya que el niño y el organismo se acostumbrará a ellos, por lo que el estreñimiento se convertirá en algo rutinario debido a que los necesita para poder obrar. Es decir, el bebé se hace dependiente de este medicamento para lograr su fin.

Para prevenir el estreñimiento, realizaremos pequeños masajes al bebé en su vientre, así removeremos su intestino y éste evacuará sin problemas de manera normal. Si con esto no lo hace, estimularemos el ano para provocar la evacuación.

Supositorios en los bebés

En último caso, cuando ya sea un problema, se procederá a la aplicación del supositorio, pero siempre en última instancia. Una buena alimentación a base de leche materna previene el estreñimiento.

Más información – Las primeras cacas

Fuente – Doctor pediatra


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