Mi bebé me pega. ¿Por qué lo hace y qué tengo que hacer?

Mi bebé me pega

A veces los bebés pegan, arañan o incluso muerden a sus padres o cuidadores. Su propósito no es hacer daño sino expresar de alguna forma su desagrado. Son muy pequeños y aún no saben expresar con palabras qué es lo que les está pasando.

A menudo esta situación resulta abrumadora para los padres que no entienden porque su hijo pega si ellos nunca le han pegado a él.

¿Por qué pegan los bebés?

A medida que los bebés van creciendo son más conscientes del todo lo que les rodea, pero todavía no han aprendido a gestionar sus emociones. El enfado, la frustración e incluso la alegría pueden sobrepasarlos fácilmente y un manotazo es una opción muy común. Pegar, morder o arañar son gestos que forman parte de su proceso normal de desarrollo y aprendizaje.

¿Hasta dónde puede existir la intención?

Los bebés con menos de 12 meses no dan nada de importancia a los golpes o mordiscos. Sobre todo, cuando no ubicamos de dónde puede salir este tipo de violencia si no lo ha observado nunca. Realmente los bebés a esta edad si lo hacen es porque forma parte de sus movimientos erráticos, dónde no existe ninguna intencionalidad agresiva. Como no han llegado a la comunicación lingüística, quizás su mejor forma de expresarse es expresándose y comunicándose a través de otros sentidos, como el gusto, el tacto, moviéndose, llorando…

Los bebés cerca de los 12 meses es cuando se pueden comportar de esta forma. Si nos pegan de forma intencionada, seguramente es para observar nuestra reacción. Porque dependiendo de nuestra respuesta será de vital importancia de cómo pueden seguir alimentando este comportamiento.

Mi bebé me pega

A partir de los 12 meses, algunos bebés que pegan lo harán de forma intencionada, pero sin intención de infligir. Igualmente estarán buscando una llamada de atención, pero ante este hecho ya se debe de implantar algún tipo de corrección. Tampoco se ha de tomar suficiente importancia, ya que todavía no son conscientes, pero hay que tomarlo en cuenta, porque ya comienzan a pegar más fuerte y a morder con más fuerza.

Es de vital importancia enseñar a los niños cuando son mucho más mayores a que no se debe de pegar. Desde que son bebés pueden aprender por imitación y su comportamiento comenzará dependiendo de cómo respondamos los padres en situaciones de tensión. Si desde que son muy pequeños les hacemos ver que hay que pegar y chillar, será una conducta que imitarán cuando son más mayores.

¿Qué tengo que hacer cuando mi bebé me pega?

A pesar que estas actitudes formen parte de su evolución no debes ignorarlas. Hay que actuar e intentar corregirlas. Así además de corregir el acto en sí también estarás enseñando a tu bebé a gestionar sus emociones. Sin embargo, la adquisición de habilidades para el control de las emociones es lento y gradual, así es que no hay más remedio que colmarse de paciencia.

No hay nada malo en corregir su comportamiento y en establecer normas y límites. Además, aunque no lo parezca, realmente lo necesitan ya que les ayudan a tener más seguridad y a regularse. Su limitación estará basada en no crear a la larga comportamientos antisociales, ya que puede llegar a tener en un futuro problemas personales.

Mi bebé me pega

Tips para corregir conductas no deseadas en bebés

  • Mantener la calma es lo primero y más importante. A veces esto es complicado ya que sin querer pueden hacerte daño. Una reacción fuerte por tu parte puede reforzar este tipo de conductas de tu bebé.
  • Procurar ponerte en su lugar. No es fácil no tener el lenguaje ni las habilidades suficientes para expresar lo qué te pasa.
  • Ponerle palabras a su emoción. Puedes decirle algo como “sé que estás muy enfadado”
  • Buscar posibles alternativas. Colocar a tu bebé en una posición en la que no pueda hacerte daño en ese momento mientras le dices con un tono serio pero lo más calmado posible: No quiero que me pegues, me haces daño. Después intenta desviar su atención hacia otra cosa
  • Desaprobar la conducta, no al bebé. Debes evitar decir frases como “eres malo”, “ya no te quiero”, etc.
  • Olvídate de las respuestas agresivas. Se puede pensar que al devolverle el cachete aprenderá que duele y así no lo hará más. Esto es totalmente falso. Gritarle o pegarle al bebé (aunque sea flojito) es contraproducente. Los conflictos hay que solucionarlos siempre con palabras. Si a un niño se le pega porque ha pegado no lo entenderá.
  • Es importante que cuando esté en situación de desafío se le pare expresando un NO rotundo, firme y con decisión. Hay que mostrarse serio, pero no enfadado. La visualización de nuestro rostro es primordial, ya que reconocen desde muy pequeños cómo son nuestros gestos. Si reímos, ellos ríen; si estamos serios, ellos también lo estarán.
  • Si ha pegado o ha mordido, no devolverle el mismo efecto, ya que lo puede tomar como un juego y use la misma técnica una y otra vez como diversión.
  • Tampoco reírnos, ni alabar este tipo de conductas.
  • No darle golpecitos en las manos, ni en la boca, ya que lo que puede parecer un pequeño juego, a él le puede hacer daño.
  • No se debe llamar “malo” al niño en presencia de nadie y sobre todo de niños. Su reiteración puede hacer que otras personas crean que es así como hay que llamarlo y hace que se le coloque esa etiqueta.

Es importante, que tanto padres, como demás familia o cuidadores utilicen las mismas técnicas para que el niño o bebé no pegue ni muerda. Si por parte de los demás ríen su forma de actuar, eso le puede llegar a confundir. Porque mientras unos le riñen otros pueden llegar a reír su actitud y eso le puede desconcertar.

Mi bebé me pega

¿Qué se puede hacer si el niño pega a otros niños?

Por lo general, los niños cuando pegan a otros niños se suele encajar esta conducta como una ocasión puntual que forma parte de sus instintos. No obstante, si este tipo de conducta se vuelve habitual o reprime todo con agresividad, es cuando hay que enseñarle a manejar sus emociones.

Como lógica, debemos indicar que su conducta es errónea, que está mal y que no es correcto lo que hace. Si respondemos con agresividad y poco afecto puede que estas palabras no funcionen, siempre hay que intentar hacer que exista la comunicación formal.

Es importante que también reconozca que hay que pedir disculpas, pero eso dependerá de la edad. No hay que entrar en sermones porque eso nunca lo escucharán, atienden mejor el mensaje cuando es puntual y detallado. Y por supuesto, como castigo, nunca pegarles.


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