No te sientas mal si a tus hijos no les gustan tus regalos

Es posible que tus hijos cuando le has dado algún regalo ya sea en cumpleaños o en otro momento, han puesto cara de decepción o no le han gustado el detalle que te has molestado de hacerle. Cuando esto ocurre quizá te hayas sentido culpable por no haber acertado en el regalo que le hubiera gustado, pero, ¿realmente te tienes que sentir mal si a tu hijo/a no le gusta un regalo que le has hecho?

Quizá sientas deseos de ir corriendo a la tienda y comprar esa muñeca o juguete que tanto quiere, sin importar el dinero que pone en la etiqueta… todo con tal de verle la cara de felicidad. Pero esa no es la solución. No te sientas culpable si no le gusta el regalo que le has hecho. No te sientas culpable ni un poquito. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo para averiguarlo.

Tus hijos no deben tener todo lo que quieren

Tampoco tienes que darles lo que quieren en un regalo. Cuando se regala a otra persona lo que importa no es el regalo en sí, si no que el verdadero valor del regalo está en las manos de quien lo da. Se trata de elegir un detalle que el destinatario utilizará o que podrá disfrutar. Ya sea ropa, cosas para la escuela, un juguete o un juego… el detalle que has pensado lo has hecho pensando en tu hijo desde tu corazón.

Los niños necesitan sentir la decepción y saber que no siempre pueden obtener todo lo que quieren. Las decepciones les enseñan grandes valores que después podrán utilizar en su vida diaria. La vida está llena de decepciones, pero tendrán que canalizar esa decepción y darse cuenta que lo que importa en un regalo no es el regalo en sí. Así esa decepción se podrá transformar poco a poco en agradecimiento.

Regalos de Navidad

La vida está llena decepciones

Como has podido leer en el punto anterior, la vida está llena de decepciones y es normal. Esto es importante que los niños lo aprendan lo antes posible. En la actualidad los niños están acostumbrados a tenerlo todo ‘ya’ y a no esperar por conseguir las cosas. Cuando tienen que esperar un poco enseguida se frustran o se enfadan. Es importante que aprendan a esperar… y si el regalo no es lo que esperaban, que aprecien el gesto del regalo que han tenido porque otra persona se ha preocupado en hacérselo.

Un regalo trata de compartir alegría juntos. De pasarlo bien. De disfrutar de la felicidad del amor entre las personas.

Ni se te ocurra cambiar el regalo

Si tu hijo se ha encerrado en el baño llorando porque ese no es el regalo que estaba esperando… entonces, deja que llore, ya se le pasará. Pero no salgas corriendo a comprarle lo que quería para que se contente porque entonces, estarás cometiendo un grave error. Si cumples su necesidad material solo será el comienzo del fin, comenzará su tiranía y pensará que con rabieta, enfados y lloros siempre conseguirá de ti lo que se proponga. No permitas que piense que puede manipularte en su beneficio.

castigo psicológico en niños

Si cada vez le compras más y más y le vas haciendo regalos mejores, entonces deberás prepararte para el fracaso que llegará a vuestras vidas. Pero no te asustes, porque esto lo puedes evitar permitiendo que se enfade y enseñando que los regalos son actos de bondad y amor. Si realmente quiere algo en concreto, y tiene edad suficiente para entender el concepto del ahorro, permite que haga tareas extra en casa para conseguir algo de dinero o que trabaje por su cuenta haciendo tareas a algún vecino (por ejemplo), a cambio de algunos euros. Así entenderá que el dinero para conseguir las cosas no cae del cielo… y todo esto, sin descuidar sus estudios ni sus responsabilidades en el hogar, por supuesto.

Está bien sentirse decepcionado

También es importante que le enseñes que también está bien que no le guste un regalo, pero deberá saber guardar la compostura para no ofender a la persona que se lo ha regalado. Esto es especialmente importante cuando se trata de regalos que le hacen otras personas, como los abuelos, los tíos, los primos o cualquier otro pariente o persona allegada.

Cuando los abuelos regalan ropa, los niños no muestran entusiasmo, pudiendo causar malestar a los abuelos ya que han invertido dinero en el regalo y además, también tiempo para escoger la ropa que pensaban que era mejor para el pequeño o pequeña.

Los niños deben saber que los sentimientos de decepción está bien sentirlos y no hay que reprimirlos, simplemente hay que aprender a canalizarlos para poder exteriorizarlos de la mejor manera posible. No es necesario que le guste el regalo, pero sí deben aprender a cómo aceptarlo gentilmente.

Entonces, si a tus hijos no les gusta un regalo que se les ha hecho, no es el fin del mundo. Pueden enfadarse y llorar si es necesario, pero después tendrás que superar esos sentimientos y tratar de mantener la compostura siempre que noten que comienza el mal humor.

Incluso, si ves que el comportamiento de tu hijo nunca es el adecuado, será necesario trabajarlo en momentos neutros para que cuando le regalen un regalo que quizá no le guste pueda saber cómo comportarse. Podéis ensayar su comportamiento a modo de juego y que aprenda a actuar cuando reciba un regalo.

nena triste por muerte de un familiar

Son afortunados

También es necesario que los niños sepan lo afortunados que son cuando reciben un regalo, ya que hay otras personas en el mundo que no los reciben por escasez de dinero, por falta de familiares o seres queridos… o por cualquier otro motivo.

Los niños que son caprichosos suelen serlo porque se les ha permitido y consentido todo desde el primer momento, y han crecido pensando que se merecen todo lo que quieran en el momento que ellos quieran. Sin importar los sentimientos de las demás personas, pensando que ellos, son el centro del mundo. Para evitar esto, es necesario educar a los niños a través de la gratitud.


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