Perder peso, una “misión posible”

ombligo feliz

Perder peso siempre es una tarea difícil pero cuando lo intentamos después de tener un bebé puede resultar misión imposible. Si a ello le sumamos las fiestas Navideñas nos encontramos con que tenemos la sensación de que adelgazar no es posible… Entonces ¿Es tan difícil deshacerse de los kilos de mas? No siempre, voy a intentar daros algunas pautas que os servirán tanto si estáis dando lactancia materna como si no lo hacéis.

Mitos

  • La lactancia hace que pierdas peso fácilmente: Esto no es del todo cierto. Durante el embarazo adquirimos cierta cantidad de grasa para afrontar la crianza que, si cuidamos la alimentación, perderemos gracias a la lactancia. Pero la lactancia materna por sí sola no hará que adelgacemos.
  • La lactancia materna engorda: Tampoco es del todo cierto. El problema suele ser que tenemos mas apetito y menos tiempo, por lo que comemos cualquier cosa y si no tenemos cuidado ni comemos con cabeza engordaremos.
  • Después de tener un hijo es imposible volver a tu peso anterior: Claro que podemos volver a nuestro peso anterior, pero es necesario tiempo y cuidarnos. Nadie adelgaza milagrosamente.
  • Es importante no tomar ningún tipo de grasas: Falso. Necesitamos cierta cantidad de grasa en cada comida para mantener nuestras funciones vitales. Es importante elegir grasas saludables como las grasas vegetales que contienen ácidos grasos poliinsaturados y monoinsaturados, muy beneficiosos para la salud ya que no contienen colesterol.
  • Hay que evitar los hidratos de carbono: Falso. Al igual de lo que pasa con las grasas es importante elegir bien los carbohidratos que tomamos ya que nos aportan la energía necesaria para que nuestro organismo funcione correctamente. Es importante elegir carbohidratos de absorción lenta, como los que encontramos en las verduras, las frutas o los cereales.
  • Dormir adelgaza: Verdad a medias. Existen diferentes estudios que han demostrado que dormir mas de 7/8 horas ayuda a quemar mas cantidad de grasas, mientras que dormir poco estimula la producción de ciertas hormonas que estimulan el hambre y reducen el gasto energético, además de “promover la retención de grasas”. Pero igualmente tendremos que cuidar la dieta, por muchas horas que duermas si no cuidas tu alimentación no te servirá de mucho e igualmente engordarás.
  • Las dietas que disocian los alimentos son mas eficaces: Falso. En un primer momento puede que con la dieta disociada pierdas peso mas rápidamente, pero tendrás ciertas carencias de alimentos y además de ser peligrosas a largo plazo, en cuanto vuelvas a hacer una dieta normal corres el riesgo de ganar todo el peso perdido e incluso algo mas. Conclusión; en cada comida debes tomar los tres grupos de nutrientes: Hidratos de carbono, proteínas y grasas.
  • Existen dietas milagrosas: Falso. Lo realmente importante es cambiar los hábitos alimenticios para que la pérdida de peso sea duradera y no tengas efecto rebote ni “efecto goma”, es decir pérdida-ganancia-pérdida, terriblemente perjudicial para tu salud.
  • Para perder peso hay que pasar hambre. Falso. Si pasas hambre pronto te sentirás cansada, nada contenta y terminarás por dejar la dieta y ganar todo el peso perdido.
  • Hay medicamentos o suplementos alimenticios que hacen adelgazar: Falso. Aunque hay algunas investigaciones al respecto hoy por hoy no disponemos de ninguno a nivel comercial. Algunos suplementos o medicamentos pueden ayudarnos a perder peso siempre que hagamos ejercicio y cuidemos nuestra dieta. Ningún medicamento actual en si mismo, hace que pierdas peso sin seguir esas pautas.
  • Hay que hacer dietas con restricción de calorías: Prácticamente nadie recomienda ya contar calorías en la dieta, es importante que el balance entre lo ingerido y lo gastado sea favorable al gasto, es decir gastemos mas energía de la que ingerimos, pero eso se puede conseguir sin estar pendiente del recuento de calorías, mejor seguir ciertas pautas y adquirir hábitos saludables.

cambio en alimentacion

Recomendaciones

  • Hacer 5 comidas al día. Es importante hacer tres comidas principales y dos tentempiés, comiendo cada tres horas aproximadamente. Esto nos asegura un aporte de nutrientes “estable” que impida que tengamos subidas y bajadas de los niveles de azúcar, que provocan los terribles “picos en la secreción de insulina”, que hacen aumentar los depósitos de grasa.
  • Haz caso a la máxima “desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo”, no puede ser mas acertada.
  • En el desayuno incluye fruta, cereales (puedes optar por pan integral tostado en la tostadora con un chorrito de aceite de oliva virgen) y lácteos, puedes tomar un café si te apetece. Evita la bollería industrial, aunque si algún día estás muy cansada y necesitas algo mas sabroso puedes recurrir a una pequeña porción de bollería casera o galletas integrales.
  • Los tentempiés mejor a base de fruta o lácteos desnatados. También sería beneficioso tomar unos 20 o 30 gramos de frutos secos al día, pero no vale cualquier fruto seco, mejor en crudo; almendras, nueces, avellanas
  • Toma aceite de oliva virgen extra, una o dos cucharaditas pequeñas al día serán suficientes.
  • Evita los zumos, tanto naturales como envasados, tomarás el azúcar de varias frutas pero la fibra de ninguna.
  • Toma cinco raciones de frutas y/o verduras al día. Es importante tomar ensaladas de verduras crudas para no perder las vitaminas que se destruyen con el calor.
  • Evita las frutas excesivamente dulces, con mayor concentración de azúcar, como uvas, higos…
  • Como base de la pirámide alimenticia encontramos el arroz, el pan, cereales y pasta, preferiblemente integrales, siendo de 4 a 6 raciones diarias las recomendadas.
  • Aumenta el consumo de pescado y carnes bajas en grasa.
  • Evitar mantequillas y margarinas, la bollería industrial y las grasas saturadas.
  • Prepara los alimentos al vapor, hervidos, a la plancha o asados en su jugo. Evita los fritos, rebozados o empanados y las salsas.
  • Toma 1.5 a 2 litros de agua al día.
  • Evita los refrescos azucarados y el alcohol.
  • Haz ejercicio todos los días, pasear 30/45 minutos a buen ritmo será suficiente, aunque si puedes hacer un poco mas sería perfecto.
  • Se constante y disciplinada, adquirir estos hábitos es fundamental para toda la vida, no solo por estética,también por salud, pero no te obsesiones con la alimentación, cuando hayas perdido unos kilos podrás darte un capricho de vez en cuando, puedes planteártelo como un premio semanal, por ejemplo, una vez a la semana te podrás tomar eso que tanto te apetece; un pedazo de bizcocho, una onza de chocolate, una porción de pizza o una hamburguesa… y disfrutarlo. Después haz un poco de ejercicio y mantén las recomendaciones hasta que sea algo natural en tu vida, ya verás como sigues perdiendo peso y después lo mantienes.

 


2 comentarios

  1.   Macarena dijo

    ¡Qué buenos consejos Nati! Y lo mejor es que todo lo que cuentas sobre la alimentación saludable es válido también aunque no hayamos acabado de parir. ¡Gracias!

  2.   Nati Garcia dijo

    Si Macarena y tengo preparada una segunda parte con una “dieta tipo” muy fácil de seguir. Si es que para perder peso lo mejor es cambiar nuestros hábitos y hacer un poco de ejercicio, así la pérdida de peso será estable y esto vale para postparto con o sin lactancia y para cualquier persona…¡¡Muchas gracias a ti!!

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