Que la gastroenteritis no te arruine el verano

 

gastroenteritis

La gastroenteritis es una enfermedad en la que se produce inflamación de la mucosa del aparato digestivo. Son, por lo general, enfermedades de transmisión alimentaria (también conocidas como “toxiinfecciones alimentarias”) y son provocadas por tomar alimentos contaminados con alguna bacteria, virus, parásito o alguna de las toxinas que estos producen.

El verano es una época en la que se dispara la aparición de estas enfermedades, por un lado por las temperaturas mas altas que favorecen el desarrollo de los microorganismos y por otro lado por que son mas frecuentes las comidas fuera de casa.

 

Síntomas

Los síntomas de la gastroenteritis son similares sea cual sea el germen que la produce:

  • Diarrea
  • Vómitos
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolor abdominal

pic nic

Qué podemos hacer para evitar las gastroenteritis

Las precauciones que os vamos a contar son normas básicas en el manejo de los alimentos durante todo el año, pero hay que ser aún mas cuidadosos en verano.

Mantén muy limpios los utensilios de cocina y todas las superficies que estén en contacto con los alimentos. Hay que tener mucho cuidado con las tablas de partir los alimentos o los cuchillos, por ejemplo, no sirve solo pasarlos un paño, es mejor lavarlos con agua y jabón.

Lava tus manos siempre antes de manipular los alimentos.

Mantener los alimentos fuera del alcance de los insectos u otros animales.

Lava muy bien las frutas, verduras u hortalizas que vas a tomar en crudo.

No es aconsejable consumir alimentos crudos fuera de casa.. En bares, cafeterías, restaurantes, etc., todos los alimentos deben estar protegidos por vitrinas, estar refrigerados siempre que sea preciso y en buenas condiciones sanitarias. Estas medidas son muy importantes, si no se cumplen, nunca consumas esos alimentos.

El huevo es un alimento muy peligroso si no se manipula o cocina adecuadamente. En bares o restaurantes es obligatorio utilizar ovoproductos (productos derivados del huevo después de someter a éste a ciertos procesos que le dan mayor duración y mayor resistencia a ser infectados por microorganismos) como huevo liofilizado o huevo pasteurizado.

mahonesa

Si cocinas o preparas alimentos con huevo en casa, como mahonesas, salsas o rebozados, lo mas adecuado es consumirlos inmediatamente, no aprovechar las sobras y mantener la conservación en frio.

Es muy importante no mantener los alimentos cocinados a temperatura ambiente. Tenemos dos posibilidades: o bien consumirlos inmediatamente o bien enfriarlos rápidamente y guardarlos en la nevera hasta el momento de consumirlos.

Para enfriar rápidamente los alimentos es mejor dividirlos en porciones pequeñas antes de introducirlos en el frigorífico, así es mas fácil que la temperatura baje rápido.

Mantén la nevera a una temperatura inferior a 5 ºC. Es importante no llenarla demasiado y si es imprescindible hacerlo vigilar que la temperatura no suba. Existe lo que se llama “zona de peligro” entre los 5 y los 65 ºC, entre estas dos cifras la temperatura favorece la proliferación de microorganismos, así que mejor evítala…

Se deben cocinar suficientemente los alimentos, es importante que los alimentos alcancen, al menos, 70 ºC en el centro del alimento, temperatura a partir de la que la mayoría de los microorganismos causantes de las gastroenteritis se destruyen.

Mantén los alimentos calientes por encima de 65 ºC, por la misma razón.

No juntes en la nevera alimentos fríos con otros mas calientes.

Evita el contacto entre alimentos crudos con otros ya cocinados.

Si vas a ir de picnic o vas a llevar comida a la playa, por ejemplo, transporta los alimentos  siempre en frío, lleva una bolsa isoterma con un acumulador de frío o una botella con agua congelada para mantener la temperatura.

Si vas a calentar algún alimento cocinado siempre hay que hacerlo a la máxima temperatura, nunca a menos de 70 ºC en el centro de la pieza. Y nunca recalientes ese alimento, si una vez calentado no se consume hay que desecharlo.

Qué hacer si tengo algún síntoma

Normalmente solo necesitan dieta e hidratación, en dos o tres días se soluciona sin necesidad de tratamiento. El mayor problema es el riesgo de deshidratación por los vómitos y la diarrea y tanto los niños como las embarazadas son dos de los grupos de riesgo y por ello es muy importante consultar con el médico si notamos diarrea importante, vómitos que no ceden o fiebre elevada.

Hidratación en verano

El tratamiento se basa en dejar “descansar” al aparato digestivo, así que la dieta es lo mas importante, hasta que no cedan algo los vómitos o la diarrea lo habitual es que el médico nos recomiende tomar algún preparado de farmacia a base de agua y electrolitos.

Puede ser necesario tomar algún antipirético.

Rara vez son necesarios los antibióticos y siempre bajo prescripción médica.

Reposo, es muy importante dejar que nuestro cuerpo también descanse.

En casos graves puede ser necesario el aporte de sueros por vía intravenosa.

Así que no bajes la guardia en verano…


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