Secuelas de la sobreprotección

La sobreprotección con los niños tiene sus consecuencias. Todos los padres quieren proteger a sus hijos, es algo instintivo. Queremos que no sufran, que no tengan problemas, que estén sanos, que sientan amados y que sus necesidades estén cubiertas. Pero cuando pasamos la frontera y sobreprotegemos no les estamos haciendo ningún favor a los niños aunque sea con las mejores intenciones. Está en juego su correcto desarrollo emocional. Veamos cuales son las secuelas de la sobreprotección.

La sobreprotección

Una cosa es proteger y otra muy distinta sobreproteger. Proteger es procurar que nuestros hijos tengan todas sus necesidades físicas y emocionales cubiertas. En cambio sobreproteger es solucionar sus problemas y errores, tomar decisiones por ellos, anticiparse a cualquier necesidad que pueda tener.

Los niños necesitan equivocarse, caerse, levantarse, ponerse metas, fracasar y triunfar. Lo que viene siendo la vida misma. Deben saber lo que son los momentos bajos para que sepan gestionarlos y superarlos.

Es necesario enfrentarse a los problemas de la vida

Los eventos traumáticos nos dejan huella y las podemos acarrear toda la vida. Pero enfrentarse a los problemas del día a día, a demás de que no podemos evitarlos, son necesarios para poder aprender a gestionarlos. No podemos poner una burbuja a nuestros hijos para que no sufran las consecuencias, o no tengan que enfrentarse a las dificultades de la vida. Si siempre estás sacándole las castañas del fuego nunca aprenderá a hacerlo por sí mismo.

Los padres no podemos ni debemos evitar las dificultades de la vida a nuestros hijos, pero lo que sí podemos hacer es ofrecerle herramientas para que pueda afrontarlos. Sin ellas se sentirán inseguros, frágiles y no aceptarán sus consecuencias. Cuando uno tiene recursos para enfrentarse a la vida, si sabe como hacerlo. Pero si les quitamos todas las piedras del camino esos recursos no los tendrán y estarán cojos emocionalmente hablando.

Gracias a los problemas, sabrán interpretar los riesgos y consecuencias de los hechos, aumentará su autoestima y autocontrol, sabrán valorar las posibles soluciones, asumirán sus responsabilidades y tendrán mayor confianza en sí mismos. Es decir, gracias a poder enfrentarse a los problemas de la vida mejorará su desarrollo emocional. Así que aunque tengas las mejores intenciones del mundo sobreprotegiendo a tu hijo, lo único que estás consiguiendo es que no se desarrolle adecuadamente. Veamos cuales son las secuelas de la sobreprotección.

Secuelas de la sobreprotección

  • Incapacidad para resolver problemas. ¿Cómo van a saber resolverlos y enfrentarse a ellos si siempre están sus padres para resolverlos? Aumentará la dependencia, baja confianza en uno mismo y poca autoestima.
  • Problemas de adaptación. Ante los problemas puede comportarse de manera indiferente, agresiva o negativa. Como no han aprendido a afrontar situaciones desagradables no saben tampoco gestionar sus emociones.
  • No tienen en cuenta las consecuencias de sus actos. Sus padres han estado para limpiar sus fallos y errores, ¿cómo van a aprender a asumir sus conductas? Echarán la culpa a otros de sus errores y fracasos. No hay otra manera que asumiendo las consecuencias de sus actos, y los niños sobreprotegidos no saben hacerlo.
  • Son vulnerables, miedosos y manipulables. No tendrán opiniones propias por lo que serán fácilmente manipulables y dependientes. También suelen ser tímidos e introvertidos.
  • Niños inseguros e inmaduros. No han ganado en seguridad ni en sus decisiones, reflexiones propias y acciones. No han podido hacerlo porque sus padres lo hacían por ellos. Les costará tomar decisiones y preferirán que otras personas lo hagan por ellos.
  • Baja autoestima y dependencia emocional. La autoestima está relacionada con la sensación de valía, de confianza, de seguridad en uno mismo. Si estas habilidades no se han trabajado no se han podido desarrollar, por lo que queda una baja autoestima y dependencia emocional. Dependerán de otras personas para valorarse y que decidan por ellos.
  • Tendencia a la depresión y a la ansiedad. Sobre todo al llegar a la adolescencia. Tiempo de cambios e inseguridades, sumado a bajo recursos ante la vida crea problemas emocionales importantes.

Porque recuerda… somos los responsables como padres del correcto desarrollo emocional de nuestros hijos. Hay mucho en juego, si crees que no lo estás haciendo bien pide ayuda profesional para que te guie.

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Aprendizaje

Psicóloga apasionada de la Inteligencia Emocional y el desarrollo personal. Compagino mi labor como empresaria con el estudio de la mente humana. Creativa, curiosa y emprendedora, apasionada de acercar la psicología a todo el mundo.

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