Ya estamos en el ecuador del embarazo. Han pasado las semanas cruciales de la formaciĂłn de todos los Ăłrganos y ahora todos funcionan. SĂłlo necesitan seguir perfeccionando su funcionamiento y madurando para prepararse para la vida fuera del Ăştero.
Cómo es el bebé en la semana 20 de embarazo
En este momento, tu bebé sigue ganando alrededor de 85 gramos a la semana. Este aumento constante de peso es fundamental para su crecimiento y para que sus órganos continúen desarrollándose de forma adecuada.
AĂşn es muy delgado y su piel se transparenta dejando ver las venas. Esto se debe a que todavĂa no ha acumulado suficiente grasa bajo la piel, aunque ya comienza la formaciĂłn de la llamada grasa parda, un tipo de grasa especial que el bebĂ© consume al nacer para intentar no perder calor y ayudar a mantener una temperatura corporal estable en sus primeras horas y dĂas de vida.
Su cuerpo sigue cubierto de lanugo y vernix caseosa. El lanugo es ese vello fino que recubre casi toda la superficie del cuerpo y que contribuye a proteger la piel. La vernix caseosa, por su parte, es una sustancia blanquecina, algo grasa, que actĂşa como barrera protectora frente al lĂquido amniĂłtico y ayuda a que la piel no se irrite ni se reseque.
Poco a poco, las cejas y el pelo de la cabeza crecen y se marcan más. Los canales pilosos están completamente formados y ya tiene pelos en el cuero cabelludo, que ya salen por encima de la superficie de la piel. Aun asĂ, el aspecto del cabello puede cambiar mucho despuĂ©s del nacimiento en cuanto a cantidad, color y textura.
Mide entre 14 y 16 cm y pesa unos 250/260 gramos. Estas medidas corresponden, aproximadamente, a la longitud del bebé desde la coronilla hasta la rabadilla, y pueden variar ligeramente de un embarazo a otro sin que ello implique ningún problema de salud.
En las palmas de las manos y las plantas de los pies la piel empieza a formar unas arrugas, que más tarde darán lugar a las lĂneas y surcos que tenemos los seres humanos y que son distintos para cada persona. Es en este momento cuando se va configurando la huella dactilar Ăşnica de tu bebĂ©.
El bebĂ© sigue moviĂ©ndose mucho y ya lo notas. Estos movimientos, que al principio se sienten como pequeñas burbujas o aleteos, se irán haciendo cada vez más claros y definidos. Que se mueva con frecuencia es un indicador de buena vitalidad fetal, aunque todavĂa no es necesario llevar un control estricto de las pataditas como en las Ăşltimas semanas.
El bebé escucha sonidos y reacciona a tu voz
A partir de la semana 20, el sistema auditivo del bebé está lo suficientemente desarrollado como para comenzar a percibir sonidos del exterior. Dentro del útero, el sonido está amortiguado, pero el bebé puede reconocer:
- Los latidos de tu corazĂłn, que escucha de forma constante y que se convierten en uno de sus sonidos de referencia.
- Los ruidos de tu cuerpo, como el movimiento de tus intestinos o el flujo de la sangre.
- El tono de tu voz y la de las personas que están habitualmente cerca de ti.
El oĂdo es el primer sentido que adquirimos y, aunque todavĂa está en desarrollo, ya comienza a desempeñar un papel muy importante. Por eso, comunĂcate con Ă©l: háblale y acostĂşmbrate a escuchar mĂşsica con Ă©l, ya que el oĂdo le permite empezar a reconocer voces y sonidos familiares. Este hábito no solo fortalece el vĂnculo emocional entre vosotros, sino que tambiĂ©n favorece su desarrollo neurolĂłgico.
Existen muchos estudios que demuestran que los bebés que, a través de su madre, oyen música de forma repetida durante el embarazo responden, una vez que nacen, tranquilizándose al escuchar esa misma música de nuevo. Al reconocer esos sonidos familiares, el bebé siente una mayor sensación de seguridad y calma, porque los asocia con el entorno protegido del útero.
Uno de esos estudios describe que si escuchan música de Mozart en el útero, cuando la vuelven a escuchar en la sala de partos sienten mayor tranquilidad y menor agresividad. No es imprescindible que sea siempre música clásica, pero sà que sea suave, armónica y de volumen moderado, para que resulte agradable tanto para ti como para el bebé.
TambiĂ©n es importante saber que no todos los sonidos le resultan placenteros. Los ruidos fuertes y repentinos, como una televisiĂłn muy alta, puertas que se golpean de forma brusca o truenos intensos, pueden provocar cambios en su ritmo cardĂaco y hacerlo sentirse inquieto. Lo mismo ocurre con los sonidos muy agudos y estridentes, como algunas bocinas o herramientas elĂ©ctricas, y con los gritos y discusiones, que aumentan el nivel de estrĂ©s de la madre y pueden reflejarse en el bienestar del bebĂ©.
Para crear un ambiente sonoro tranquilo durante esta etapa, puede ayudarte:
- Hablarle con ternura, usando un tono de voz calmado y cercano.
- Escuchar mĂşsica suave, relajante y de volumen moderado, que ayude a ambos a relajarse.
- Cuidar tu propio estado emocional, buscando momentos de calma, respirando profundo y evitando, en la medida de lo posible, los entornos ruidosos y estresantes.
Cuando nazca, esa voz que ha escuchado durante meses será para tu bebé un auténtico refugio: algo familiar que le transmite seguridad y le ayuda a adaptarse al nuevo mundo que le rodea.
Pruebas en la semana 20: ecografĂa morfolĂłgica
La prueba más importante que nos realizan en esta etapa es la ecografĂa del segundo trimestre o ecografĂa morfolĂłgica. Es una de las más relevantes de todo el embarazo porque permite valorar, con bastante detalle, cĂłmo se está desarrollando el bebĂ©.
Al contrario que la ecografĂa de la semana 12, que suele ser bastante rápida, esta de la semana 20 es una prueba más larga. El especialista se toma su tiempo para observar con calma todas las estructuras del bebĂ©, registrar imágenes y mediciones y comprobar que la evoluciĂłn es adecuada.
Durante la revisiĂłn, el profesional no solo medirá todas las partes del bebĂ©; tambiĂ©n buscará posibles anomalĂas estructurales. Para ello, localizará cada Ăłrgano (corazĂłn, cerebro, riñones, columna, estĂłmago, vejiga, extremidades, etc.), lo medirá y valorará que su aspecto sea normal y no se aprecien malformaciones.
TambiĂ©n valorará la placenta, comprobando que su aspecto y localizaciĂłn sean los normales. Si la placenta se coloca muy cerca del cuello del Ăştero puede convertirse en placenta previa y taponar el canal de salida del Ăştero, lo que podrĂa impedir que el parto sea vaginal y requerir una planificaciĂłn especĂfica del nacimiento.
Otra de las mediciones importantes en esta ecografĂa es la del tamaño del cuello del Ăştero. Esta medida nos permite estimar la posibilidad de que exista riesgo de parto prematuro. Un cuello uterino demasiado corto puede requerir controles más frecuentes o medidas especĂficas segĂşn el criterio del especialista.
Los genitales externos ya están totalmente formados y se visualizan con bastante claridad, por eso es el momento en el que, con alta probabilidad, se puede saber si esperáis niño o niña. Si preferĂs mantener la incĂłgnita, avisad al doctor antes de empezar la prueba. Aunque suelen preguntaros si deseáis saber el sexo antes de informaros, nunca está de más recordarlo para evitar malentendidos.
SĂntomas de la madre en la semana 20 de embarazo
Entramos en un periodo de bastante calma. La sensaciĂłn de notar a nuestro bebĂ© nos da mucha tranquilidad, asĂ que muchas mujeres se encuentran en un momento de bienestar fĂsico y emocional.
Es habitual que las molestias del primer trimestre, como las náuseas, el exceso de sueño o la hipersensibilidad olfativa, hayan disminuido de forma notable. Esto, sumado a la emociĂłn de notar los movimientos del bebĂ©, hace que muchas futuras madres vivan esta etapa con una energĂa renovada.
Estás radiante y los demás lo notan. El aumento del flujo sanguĂneo y los cambios hormonales pueden hacer que la piel se vea más luminosa y tersa, y que el cabello parezca más abundante. Aunque no ocurre igual en todas las mujeres, es frecuente recibir comentarios sobre ese “brillo” tĂpico del embarazo.
Seguramente habrá mejorado el insomnio o, al menos, no será tan intenso. A medida que tu cuerpo se adapta a los cambios, puede ser más fácil encontrar posturas cómodas para dormir, especialmente si te ayudas de cojines o almohadas entre las piernas o bajo la barriga.
Te encuentras bien, aĂşn no te sientes demasiado pesada, puedes moverte con agilidad y, si todo va bien, podrás hacer una vida totalmente normal (o prácticamente normal si tu profesional indica alguna precauciĂłn). Es un buen momento para mantener una actividad fĂsica moderada recomendada por tu profesional de salud, como caminar, nadar o practicar ejercicios suaves para embarazadas, y para cuidar tambiĂ©n tu bienestar emocional con espacios de descanso y actividades que te resulten agradables.
Es una etapa ideal para disfrutar del embarazo, conectar con tu bebé a través del movimiento y del sonido, y prepararte, sin prisas, para los cambios que irán llegando en los próximos meses.
Con el desarrollo del oĂdo, el aumento de sus movimientos y la ecografĂa morfolĂłgica como gran protagonista, la semana 20 marca un punto de inflexiĂłn en el que tu bebĂ© se hace más presente cada dĂa y tĂş puedes vivir el embarazo con mayor seguridad, informaciĂłn y serenidad.
Imagen — phalinn.


