Cómo sobrevivir al verano con hijos adolescentes

La convivencia con un adolescente durante sus vacaciones de verano puede ser complicada para algunos padres. Lidiar con los cambios de humor, la desgana, el no a prácticamente todo, la dependencia de los amigos, el aislamiento voluntario y la efervescencia de las hormonas es todo un reto.

Una de las claves para pasar un buen verano junto a esos niños grandes es saber qué esperan ellos de sus vacaciones y buscar opciones para que sus expectativas encajen en nuestra vida familiar.

¿Demasiado tiempo libre?

El sueño de todo adolescente es levantarse a la hora de comer, pasarse horas con las nuevas tecnologías, estar con sus amigos o simplemente no hacer absolutamente nada durante todo el día. Eso puede ser desquiciante para los padres. La mejor solución es la negociación.

Cómo negociar con adolescentes

  • Planificad conjuntamente una rutina diaria relajada, no olvidemos que están de vacaciones.
  • Incluid todos los temas (hora límite de levantarse, tiempo que pueden estar con la consola, el móvil  o en las redes sociales, quién y a qué hora se saca la basura, hora de llegada a casa, etc.)
  • Haz partícipes a todos los miembros de la familia.
  • Recuerda que el diálogo es la clave.
  • Llegad a acuerdos que os hagan sentir cómodos.
  • Negociar algunas concesiones les hará ver que su opinión también es importante. Ellos también pueden realizar propuestas interesantes.
  • Toda la familia debe comprometerse a cumplir la rutina establecida.

Estableciendo unas reglas y rutinas básicas evitaréis muchos malentendidos y conflictos.

Actividades fuera de casa

Hoy en día hay múltiples opciones para hacer en verano, cursos de idiomas, deportes, voluntariado, campamentos juveniles, estancias en el extranjero, etc.  Muchos padres quieren que sus hijos se mantengan ocupados en verano y, si además aprenden algo mucho mejor.

Para que este tipo de actividades sean una grata experiencia es importante que sean ellos quienes decidan hacerlas y que no sean impuestas por los adultos como una obligación.

Los adolescentes aún necesitan que sus padres estén cerca, que hablen con ellos, les guíen y les aconsejen aunque a menudo pueda parecer todo lo contario.

Planeando un viaje con adolescentes

Es obvio que los adolescentes no comparten nuestros gustos ni expectativas a la hora de viajar. Si planeamos un viaje familiar sin tener eso en cuenta puede convertirse en una pesadilla para todos.

La negociación es imprescindible en esta situación. Podéis ofrecer más de una opción y valorar en familia los pros y los contras de cada una. De esta forma nadie se sentirá excluido. Siempre se pueden buscar algunas alternativas, por ejemplo vuestro hijo piensa que se va a aburrir, podéis invitar a algún amigo suyo.

Aunque los adolescentes a veces parecen los seres más desganados y vagos del mundo, les resulta excitante la idea de experimentar cosas nuevas y vivir aventuras.

¿Qué pasa cuando hay malas notas?

Los expertos  aconsejan evitar que un mal rendimiento escolar se convierta en un drama familiar durante todo el verano. Los castigos no son nada eficaces en estos casos.

Es mucho más efectivo conseguir que vuestro hijo asuma la responsabilidad y organice un plan para aprobar en septiembre. Ofrecedle vuestra ayuda y apoyo cuando lo necesite pero debéis manteneros firmes para que se cumpla lo que se haya pactado.

Disfrutar juntos de las vacaciones y estrechar los vínculos familiares es tan importante como aprobar los exámenes de septiembre.

Los amigos

Para la mayoría de los adolescentes sus amigos son su “familia”. Durante la adolescencia la socialización es importante, especialmente con gente de su edad.

Si vuestro hijo es responsable y vosotros conocéis su círculo social, no debe angustiaros que salga con sus amigos.

Considerad la idea de planificar alguna actividad en grupo durante vuestras vacaciones de verano. Una fiesta o comida en casa es otra buena opción para que los adolescentes socialicen.

Los amores de verano

El verano es un momento ideal para que los adolescentes se enamoren. ¿Quién no recuerda su gran amor de verano?

Como padres debemos asumir que nuestros hijos se están convirtiendo en adultos, respetar su privacidad  y evitar juzgarles. Por supuesto estaremos en la retaguardia para echarles una mano, sea lo que sea, cuando nos lo pidan.

Un adolescente enamorado es un adolescente feliz, mucho más receptivo y lleno de energía positiva.

¡Felices vacaciones familia!


Categorías

Desarrollo

Mamá orgullosa de un chico en plena adolescencia. Enamorada de la vida y la naturaleza. Amante de la literatura, la fotografía y la danza desde mi infancia. Autodidacta por naturaleza y con infinitud de proyectos con los que sueño despierta. Especializada en psicología infantil, mi profesión es mi pasión. Siempre me ha sorprendido la curiosidad de los niños por el descubrimiento y su potencial creativo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.