Las emociones en los niños son muy importantes para que se refuercen y se trabajen desde pequeños. Son los padres y no sólo los maestros/as quienes deben trabajar con ellos, los padres deben enseñarles a controlar sus emociones y a saber identificarlas.
La empatĆaĀ en ellos es muy importante, que sepan ponerse en el lugar de los demĆ”s sentir lo que sienten otros les ayudarĆ” mucho al crecimiento y formación emocional del niƱo. Para esto existen algunosĀ juegosĀ con los que poder trabajar las diferentes emociones.
La importancia de las emociones en los niƱos
Trabajar bien las emociones y la empatĆa en los niƱos les ayudarĆ” mucho en lasĀ relaciones sociales que tengan durante su vida. Lo importante para que puedan controlar bien sus emociones desde pequeƱos. Los padres se centrarĆ”n para que sean capaces de identificar las diferentes emociones, que sepan cuĆ”ndo se estĆ” contento y cuĆ”ndo se estĆ” triste, cuĆ”ndo se estĆ” enfadado y cuĆ”ndo se tiene miedo y evidentemente que sepan verbalizar todas esas emociones.
La mejor forma de poder trabajar las emociones es siempre con juegos y actividades divertidas, siempre de forma sencilla y acorde a la edad de cada niƱo. Con los juegos siempre potenciaremos las habilidades sociales y las competencias emocionales principales.
Como ya hemos reseƱado, este tipo de competencias basadas en el juego controlan muy bien las emociones bĆ”sicas: miedro, tristeza, alegrĆa, sorpresa, ira y asco. TambiĆ©n otras que son muy importantes como el autocontrol, autoconcepto, empatĆa y autoestima. A travĆ©s de los sentimientos y las emociones se rige la vida de las personas, y es de vital importancia que los niƱos regulen y analicen en cómo identificar cuando estĆ”n tristes o alegres.
Actividades para trabajar las emociones de los niƱos
La mejor forma de enseƱar las emociones es conociƩndolas y enseƱƔndolas. Las manualidades se han convertido en el mejor ejemplo para trabajarlas, pero tambiƩn hay actividades que se pueden implantar de forma diaria y que potencian en gran medida este marco.
- La lectura de cuentos. Leer a los niños o que los niños comiencen a leer las historias que ofrecen los libros, es el mejor entretenimiento emocional. De esta forma crean con su imaginación experiencias y recrean emociones, dónde les permiten sentir con total seguridad y sin riesgos. Se pueden hacer pausas en las lecturas para analizar qué le pasa a sus personajes y cómo les hacen sentir a ellos mismos.
- Crea una lista de emociones. Cada vez que se analice las emociones de un libro se pueden apuntar en un cuaderno. De la misma forma se puede crear la misma lista para anotar lo que se sienten a lo largo del dĆa, describiĆ©ndolo con una sola palabra y poder crear un dibujo relacionado con la emoción.
- Utiliza la música para la expresión. Se puede jugar en grupo para que sea mucho mÔs divertido. Se harÔ un recopilatorio de un estilo diferente de música y que deberÔ de interpretar una emoción o sensación. Los niños deben de estar de pie y caminando, cuando suene una canción deberÔn de interpretar cuando suena triste o si da una sensación alegre. Cada quién debe de interpretar lo que siente y al terminar la canción se analizarÔ qué ha experimentado cada uno.
Una de lasĀ actividadesĀ que se pueden usar para trabajar las emociones con los pequeƱos en casa son lasĀ piruletasĀ de las emociones. Para prepararlas solo necesitaremos unos palos de polo y unos cĆrculos de cartulina o cartón en los que pintaremos las caras con las diferentes emociones que sentimos (felicidad, tristeza, miedoā¦) En la parte de atrĆ”s de las caras podemos poner el nombre de la emoción que representa para trabajar tambiĆ©n laĀ lectoescritura. Ā En cada momento del dĆa podemos coger notros la piruleta que represente la emoción que sentimos nosotros para que luego ellos hagan lo mismo con nosotros y nos expliquen el porquĆ© la han elegido.
Las manualidades tambiƩn sirven para trabajar las emociones
Las siguientes manualidades estÔn diseñadas para todos los niveles educativos. Hay que encajar cada habilidad con la destreza del niño o su capacidad para interpretarla. Son una forma de poder jugar con sus habilidades sensoriales y tener que controlar cómo les relaja o crea una pequeña emoción que puedan analizar.
El laberinto de los dedos
Este ejercicio se trata en que el niño ha de utilizar el dedo para seguir los caminos de un laberinto (en este caso imprimible). Hay que comenzar por trazar un camino desde el inicio y tratar de llegar hasta el final. Sin querer, es una habilidad de concentración, dónde el niño se siente relajado y es consciente de cómo regula su respiración.

Crear juguetes sensoriales
Estos juguetes recrean su parte artĆstica y despuĆ©s su efecto les deja hipnotizados. Ā Porque muchos de ellos son botellas mĆ”gicas que pueden recrear con plĆ”stico reciclado y dónde les rellenaremos de cualquier pequeƱo objeto que puedan medio flotar, como pompones, trocitos de limpiapipas de colores, dados, purpurina, fichas de colores, pequeƱos abalorios, etc. A partir de aquĆ agitamos la botella para observar su efecto.

Otra botella que se puede crear es con aceite. En una botella de plĆ”stico reciclada aƱadimos agua y rellenamos de aceite, pero sin llenar del todo, ya que hay que dejar un pequeƱo espacio. Echamos colorante alimenticio y dejaremos que se disuelva, solo lo harĆ” en el agua. En esta manualidad se puede echar una pequeƱa pastilla efervescente para que simule el aspecto de lava emergiendo. Pero si no, se puede agitar sin mĆ”s y observando cómo las partĆculas de aceite se mueven entre el agua y sin disolverse.
Estas manualidades crean un momento sensorial que debemos analizar junto a los niños. Cuando agitemos las botellas haremos ver cómo todo se descontrola, asà podremos recrear cómo estÔ la cabeza cuando nos enfadamos. Al observar después cómo todos los elementos se van depositando, darÔ la sensación de cómo todo llega a la calma, para poder pensar con mayor claridad.


