Cómo detectar problemas de autoestima en niños

La autoestima, como ya vimos en el artículo “Cómo fomentar la autoestima en niños”, es la percepción que tenemos de nosotros mismos y de cómo pensamos que nos ven los demás. Sería la diferencia de cómo nos gustaría ser y cómo creemos que somos. Es un tema muy importante ya que va a afectar a todas las áreas de nuestra vida (vida social, vida familiar, imagen corporal, autoestima global y a la vida académica). Por eso es importante saber cómo detectar problemas de autoestima en niños para poder resolverlos cuanto antes.

La importancia de la autoestima en niños

Tener una buena autoestima es básico para tener seguridad emocional. Serán los muros y los cimientos donde construiremos nuestra realidad. Si esos cimientos son inestables los niños se vuelven miedosos, frustrados, con tendencias depresivas y sin reconocer su verdadera valía. Afectará a sus relaciones personales y en su futuro como adultos. Por eso es tan importante estar atentos a la autoestima de los niños.

¿Cómo se desarrollan los problemas de autoestima en niños?

Qué tengamos o no autoestima afectará a cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con nuestro entorno. Nuestra autoestima comienza a construirse desde nuestra infancia según las experiencias que tenga con su entorno más cercano. Por eso debemos estar atentos a señales que pueden darnos de que su autoestima es baja.

Los niños a lo largo de su desarrollo su autoestima va cambiando también. Se ve más afectada cuando llega la etapa de la adolescencia y los miedos salen a flote, la necesidad de aceptación del grupo crece y las inseguridades se multiplican. Muchas veces pueden ser una simple etapa, pero como padres debemos estar atentos a señales que nos pueden indicar que nuestro hijo tiene la autoestima baja.

¿Cómo detectar baja autoestima en niños?

  • Se niega a realizar actividades que antes le gustaban por miedo a fracasar o hacer el ridículo. Son niños muy inseguros.
  • Evitan las situaciones sociales, son muy tímidos y retraidos.
  • Dice frases del estilo “nadie me quiere”, “no puedo” o “nada me sale bien” aunque parezca que las dice en broma. Si repites mucho algo te lo acabas creyendo sea verdad o no.
  • Tendencia a creer que todo lo malo les ocurre a ellos, como si tuvieran un imán para atraer la mala suerte. Cualquier otra explicación no les valdrá, ni aunque lo mismo le haya pasado a otra persona.
  • Es muy dependiente de otras personas, tanto para saber sus opiniones como para que le hagan las cosas.
  • Se frustran en exceso. Son muy autoexigentes y perfeccionistas, y si algo no les sale bien se enfadan consigo mismos.
  • Falta de confianza en si mismos. Rechazarán actividades o retos por miedo a la creencia de que no podrán realizarlas. No confían en sus capacidades.
  • Incapacidad para usar el optimismo, no son capaces de ver el lado bueno de las cosas.

¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a su hijo con baja autoestima?

  • Centrarnos en el esfuerzo y no en el resultado. Así conseguiremos que valoren el esfuerzo aunque no salga como esperamos.
  • Fomentar el optimismo. Ayudarle a ver lo bueno de las cosas, a ver las cosas en positivo y no en negativo.
  • No emplear frases con críticas hacia su persona sino hacia su comportamiento. Si ha hecho algo malo no decir “eres malo” o “eres tonto”, sino “eso que has hecho no ha estado bien”. Se centra atención en sus acciones no en su identidad.
  • No compararlo con otros niños. Ahí es donde comienzan a ver que sus diferencias con los demás son grandes y que ellos son peores. No reforcemos esa creencia.
  • No criticar. Ellos ya se critican suficiente. Lo que hay que hacer es destacar las habilidades positivas que tenga. Haz que se sienta valorado.
  • Reforzar lo que se le da bien. No a todos los niños se les da bien lo mismo, cada uno tiene unas habilidades. Debemos fomentar las que le guste al niño y se le de bien para que mejore su autovaloración. Mejor eso que señalarle todo lo que no se le da bien.
  • No sobreproteger. En un intento de ayudar podemos pasarnos y sobreprotegerlo. Es contraproducente y puede empeorar las cosas. Debemos escucharlos y observarlos, por desgracia no podremos evitarles los baches de la vida pero podemos estar a su lado para motivarles a que se le levantes.

Porque recuerda… debemos cuidar como hablamos, las heridas más profundas son hechas con palabras de la gente que más queremos.


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Consejos, Salud

Psicóloga apasionada de la Inteligencia Emocional y el desarrollo personal. Compagino mi labor como empresaria con el estudio de la mente humana. Creativa, curiosa y emprendedora, apasionada de acercar la psicología a todo el mundo.

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