Cómo prevenir la preeclampsia

Qué es la preeclampsia

La preeclampsia es una complicación que puede darse durante el embarazo. Está relacionada con la hipertensión durante el periodo de gestación y puede resultar de mucha gravedad si no se trata y controla de forma adecuada. Este trastorno se da generalmente entre el segundo y el tercer trimestre, aproximadamente hacia la semana 32 del embarazo. Y aunque no es excluyente, con mayor frecuencia ocurre en el primer embarazo.

Lo que no significa que no pueda ocurrir en segundos o posteriores embarazos, simplemente se reduce el riesgo de sufrir preeclampsia en las embarazadas secundíparas. En el caso de las mujeres que ya han tenido preeclampsia en embarazos anteriores, es donde reside el mayor riesgo. Ya que, no solo puede volver a darse la preeclampsia, es que además los riesgos son mayores.

Qué es la preeclampsia

Hipertensión embarazo

La preeclampsia es una enfermedad que se produce únicamente durante el embarazo. Se trata de una complicación relacionada con la tensión arterial y puede resultar muy grave para la madre y para el futuro bebé. Los síntomas generales son tensión alta, inflamación del cuerpo y la pérdida de las proteínas a través de la orina. Todo ello, puede afectar al desarrollo del feto.

Si la placenta no recibe suficiente sangre, el feto no recibe el oxígeno ni los nutrientes que necesita para crecer y desarrollarse correctamente. Esto ocurre porque los vasos sanguíneos del útero se contraen y no riega la sangre de forma normal hacia la placenta. Lo que puede causar peso bajo al nacer, además de otros muchos graves problemas en el desarrollo del feto.

Generalmente, una mujer embarazada con preeclampsia no se siente enferma, pero sí que se pueden observar síntomas claros como los siguientes.

  • Tensión arterial elevada
  • Hinchazón en las manos, la cara o los ojos
  • Aumento de peso de forma repentina
  • Niveles de proteína en la orina que se obtienen a través de un análisis médico

Si la preeclampsia es grave, pueden darse otros síntomas como, fuertes dolores de cabeza que persisten, dificultad respiratoria, mareos, vómitos, orinar con muy poca frecuencia y pérdida parcial de la visión. Estos síntomas pueden ser una clara señal de alerta ante una situación grave. Por lo que es fundamental acudir a los servicios de urgencia a la mayor brevedad para evitar graves consecuencias en la salud, tanto de la madre como del futuro bebé.

Cómo prevenir la preeclampsia

Prevenir la preeclampsia

Prevenir la preeclampsia puede resultar complejo, ya que no se sabe a ciencia cierta cuáles son las causas que provocan esta complicación. Lo que sí se sabe es que existen factores de riesgo, y es ahí donde cualquier embarazada puede tomar medidas preventivas. El sobrepeso previo al embarazo, la obesidad, el estrés, el consumo de tabaco o sufrir hipertensión crónica, con factores de riesgo. Como también lo son el embarazo en edad avanzada y en mujeres de corta edad.

Por lo tanto, la mejor manera de prevenir la preeclampsia en todos los casos es llevar un embarazo muy saludable. Seguir las consultas rutinarias con el médico, para controlar los cambios en la tensión arterial. Alimentarse de forma muy saludable para prevenir la obesidad y aumentar de peso de forma excesiva. Caminar cada día también es esencial, ya que la actividad física es fundamental para llevar un embarazo saludable.

Otras formas de prevenir la preeclampsia en el embarazo es eliminar los malos hábitos como el tabaco, así como el consumo de otras sustancias, el alcohol o los alimentos procesados. Procura controlar los estados de estrés, ya que también son la causa de la presión arterial elevada. Sigue una dieta muy saludable, donde abunden los alimentos ricos en calcio y antioxidantes.

Y sobre todo, disfruta de tu embarazo con tranquilidad, sin agobiarte ni tener pensamientos negativos que causan ansiedad. Sigue las recomendaciones de tu matrona o del médico que siga tu embarazo. Aliméntate muy bien, aunque eso no significa comer por dos. Asegúrate de seguir a rajatabla las consultas y seguimiento del embarazo y así, podrás prevenir esta y otras muchas complicaciones.


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