Cómo conseguir motivar a tu hijo adolescente a estudiar

adolescentes estudiando

Cada vez nos acercamos más al final de curso y es posible que puedas intuir cuáles serán las calificaciones finales de tus hijos. A lo largo del curso has podido observar la actitud de tu hijo ante el aprendizaje y cuál ha ido siendo su rendimiento académico. Ahora que llega el verano en poco más de un mes, no es un motivo para bajar los brazos y esperar a septiembre para volver a  motivar a tus hijos para estudiar, es un trabajo continuo,

Los adolescentes no deben sentir que el estudio es únicamente para sacar buenas notas, es necesario que se den cuenta que el estudio está en todas partes y es que cuando aprendemos algo ya estamos estudiándolo. Es importante para que se den cuenta de que el estudio no es algo que deban hacer obligado, sino que es algo que sale de dentro y que sirve en la vida diaria, no sólo en la escuela para aprobar unos exámenes.

Pero lo más seguro es que tu hijo quiera estar en cualquier otro lugar antes que sentarse en la mesa de estudio o antes que coger un libro para leer datos interesantes y aprenderlos. Es necesario que los padres sepan motivar a sus hijos para el estudio, no sólo para aprobar exámenes o pruebas pendientes sino para la vida. Aunque pueda parecer agotador o tedioso, no tiene por qué ser así.

La solución consiste en encontrar maneras de hacer divertido el estudio sin que importe el tema.  Si piensas que conseguir esto es imposible, lamento decirte que estás equivocado. La clave está en ser flexibles, haciendo uso de los recursos que tienes y pensar en perspectiva. No todo tiene que ser tan cuadriculado.

Deja que escoja el lugar

Es buena idea que sea tu hijo quien escoja su lugar o zona de estudio, porque de este modo lo sentirá más propio. Sólo tendrás que cerciorarte de que esa zona de estudio cumple con las condiciones necesarias para que no se sienta fatigado (buena iluminación, comodidad para el estudio, ambiente fresco, etc.). En la zona que escoja puedes ofrecerle poner algunas cosas como un escritorio, una lámpara y algunas decoraciones para hacerlo más atractivo. Puedes permitir que sea tu hijo quién escoja las cosas dentro de unas limitaciones. 

El objetivo es que tu hijo vea en este lugar “su lugar”, es decir, un sitio donde pueda retirarse a aprender no sólo para los exámenes sino también para cualquier cosa que le interese y que quiera aprender porque le parece una buena idea. De este modo, tu hijo se sentirá inspirado para estudiar y no lo sentirá como algo tedioso o impuesto.

Lista de actividades cortas

Cuando los adolescentes están estudiando una hora necesitan unos diez o quince minutos de descanso para que su cerebro descanse y que ellos puedan reponer las energías y seguir aprendiendo. Para que no les resulte demasiado tedisoso el estudio ni que tampoco se les pase el rato descansando, lo ideal es establecer una lista de actividades cortas para el descanso de este cuarto de hora y que de este modo pueda elegirlo. 

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En esta lista pueden haber cosas para poder hacer en este corto período de tiempo para el descanso de estudiar. Puede incluir leer un libro o una revista de su interés, jugar a un juego, dar un paseo, pasear al perro, llamar a un amigo o incluso estirarse en la cama y cerrar los ojos para desconectar y descansar. Estos pequeños descansos le ayudarán a aliviar el estrés del estudio y no lo sentirá como algo que realmente le está costando conseguir.

Estudiar en grupo

Si tu hijo tiene amigos que van a la misma clase o que tienen los mismos intereses comunes y tienen una buena relación de amistad, quizá sea una buena idea invitar a un amigo o a dos de ellos para que puedan estudiar juntos. Aunque este es un punto delicado porque hay adolescentes que estudian muy bien en compañía pero otros prefieren hacerlo a solas completamente porque de otro modo pueden distraerse y no aprovechar el tiempo que realmente necesitan para hacer las cosas bien.

En este sentido, es una buena idea que le preguntes a tu hijo si le parece bien el que invite a amigos para estudiar juntos o si en todo caso prefiere hacerlo a solas. Además, es necesario que tenga  la responsabilidad suficiente para poder decidir cómo prefiere estudiar y si decide hacerlo en grupo, no estar tentado/a a disfrutar de una tarde de chismes y juegos en lugar de estudiar. Pero si confías en que puede lograrlo y que es capaz de sacar provecho de una sesión de estudio compartido, entonces no dudes en permitirlo.

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Da paso a la experiencia

Estudiar la teoría está bien, pero la experiencia es la que realmente puede marcar la diferencia en el aprendizaje de los niños y adolescentes. Por eso, si tu hijo está estudiando algo relacionado con historia o arte puedes llevarle a museos para que lo vea de primera mano. Si está estudiando biología llévale a una exposición de biología o llévale a la montaña a realizar senderismo…

Piensa en qué está estudiando tu hijo y busca la manera de que pueda interactuar directamente con la información que le permita asimilar mejor el aprendizaje.

Respeta sus decisiones

Hay adolescentes que pueden decir que estudian mejor con música. Quizá a ti no te parezca una buena idea o pienses que realmente la música le puede distraer, pero deja que pruebe él y si no le va bien que se dé cuenta por él mismo. Si después de estudiar con música muestra que no ha adquirido los conocimientos, entonces es mejor que le guíes y le comentes que la música está bien pero quizá para cuando tenga que hacer otro tipo de actividades, pero para poder memorizar datos o aspectos del aprendizaje, es mejor hacerlo en silencio… o al menos es mejor hacerlo en silencio para él.

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Cada adolescente tendrá unas capacidades diferentes y hay que saber cuáles son las capacidades de cada uno para saber exactamente qué necesitan.


Un comentario

  1.   Macarena dijo

    Felicidades por este post María José, me ha gustado mucho la orientación respetuosa a esos niños que en realidad ya no lo son, y tenemos que contar con sus necesidades, incluso en un tema que a veces es más importante para los padres, aunque está claro que les va a beneficiar.

    Has tratado de una forma estupenda la elección del lugar de estudio y el estudiar en compañía.

    Gracias, a todos los que tenemos hijos adolescentes nos vendrá muy bien.

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