Disciplina positiva para niƱos: claves que no te puedes perder

Musicoterapia en niƱos con discapacidad

Uno de los grandes retos como padres y madres es ser justos en la disciplina que imponemos a nuestros hijos. Seguro que has oído hablar de la disciplina positiva, es la aplicación de distintas herramientas y enseñanza que ayuda a los adultos a entender la conducta inadecuada de los niños, promueve actitudes positivas hacia los niños y les enseña a tener buena conducta. Se trata pues de un aprendizaje como progenitores.

En este artƭculo te hablamos de sus orƭgenes y te damos algunas claves para que puedas desempeƱar esta disciplina positiva.

La base de la disciplina positiva

Chistes para niƱos

La disciplina positiva tiene su base en los pensamientos de Alfred Adler y Rudolph Dreikurs, quienes desarrollaron un concepto de psicologĆ­a individual que ayuda a mejorar las relaciones interpersonales del individuo, la familia y la sociedad. Rudolph Dreikurs, uno de sus seguidores escribirĆ­a distintos libros, para docentes y padres, en los que se explicaban distintas herramientas de este pensamiento.

La base estÔ en desarrollar niños y niñas que sean ganadores, esto es que sean cooperadores y responsables. Llegar a la solución del problemas y autodisciplina en un ambiente de respeto.

La disciplina positiva pone énfasis en los conceptos de dignidad y respeto entre los padres y los niños. Es una disciplina basada en la cooperación y en compartir responsabilidades. A grandes rasgos podríamos decir que las claves de estas herramientas estÔn en:

  • Manten la dignidad y el respeto tanto por los padres como por el niƱo. En la misma medida.
  • Traza objetivos a largo plazo.
  • Enfócate en las soluciones, no en los castigos.
  • Averiguar quĆ© es lo que el niƱo quiere o ha decidido. Puede que la respuesta no sea la que quieres como madre o padre.
  • EnsƩƱale a trabajar las soluciones, incitĆ”ndole a cooperar y a desarrollar las destrezas de la vida.

Y no olvides que no hay dos niƱos iguales, hay que ser flexible.

Reuniones en familia

Las reuniones familiares tienen muchos beneficios para todos los miembros. Hay destrezas y herramientas, como la facilidad de expresar pensamientos y emociones, cooperación, empatía, respeto mutuo, creatividad, asumir tareas, responsabilidad, que se van adquiriendo de una manera natural a través de estas reuniones. No las convoques solo ante situaciones de crisis.

Podéis hacer reuniones de manera periódica, en un horario en el que todas las personas de la familia puedan estar. Los padres también tienen que asumir esta obligación, dejando de lado otras prioridades que puedan surgir. La disciplina positiva es una disciplina para todos. Se puede establecer un orden del día o temas a tratar. Es importante que se empiece reconociendo qué es lo que otro miembro de la familia ha hecho bien, y darle su valor.

Un truco para que la reunión se convierta en un éxito es hablar de una situación que se haya dado entre hermanos. Sin hacer culpable de la misma a ninguno y que cada miembro aporte sus creativas, y, buenas ideas para posibles soluciones.

ĀæSer generoso o ser firme?

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En realidad no son contradictorios. Se puede ser generoso, generosa, a la vez que firme. La fórmula para que tus hijos e hijas lleguen a ser personas capacitadas es establecer ese balance entre firmeza y generosidad.

Se entiende por firmeza usar apropiadamente los principios de confiabilidad, y generosidad serƭa mantener la dignidad y el respeto entre ambas partes. Un exceso de generosidad invita a los niƱos y niƱas a manipular y a evadir responsabilidades, mientras que ser firme sin tener generosidad los invita a ser rebeldes y a desafiar la autoridad.

Pregunta a tus hijos ĀæquĆ©?, Āæcómo?, ĀæporquĆ©? Āæcómo vas a actuar la próxima vez?, en vez de darle la respuesta de lo que implica una acción. AyĆŗdales a desarrollar sus pensamientos y destrezas de juicio. En vez de hacerle preguntas trampas, de las que ya sabes la respuesta empieza por ā€œhe notado queā€ no te has lavado los dientes, no estĆ”s estudiando mucho Ćŗltimamente. Si el niƱo o niƱa lo niega, podemos decir que nos hemos equivocado y que nos gustarĆ­a que nos lo demostrase. O puede que nos explique por quĆ© ha tomado ese comportamiento.


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