
Los virus son los principales responsables de las infecciones y enfermedades de los niños. Lo bueno de dichas infecciones es que suelen desaparecer por sà mismas. Sin embargo, en el caso de las infecciones de tipo bacterianas, el uso de antibióticos es clave para terminar con dichas afecciones.
En el caso de tener que usar tales antibióticos es importante el saber usarlos y hacerlo siempre bajo las indicaciones de un médico. Acto seguido te contamos cómo usar los antibióticos en niños pequeños.
Qué son los antibióticos
Los antibióticos son fÔrmacos que se usan para tratar las infecciones bacterianas. Por el contrario, no resultan eficaces frente a los virus. El médico serÔ siempre el encargado de decidir el tipo de antibiótico que es mÔs adecuado a la hora de tratar tal problema bacteriano. La amoxicilina es el antibiótico mÔs conocido y usado a la hora de tratar las diferentes infecciones causadas por las bacterias.
Los antibióticos en los niños
Hay que partir de la base que la mayorĆa de las infecciones que sufren los menores son de tipo vĆricas por lo que hace falta la ingesta de antibióticos para acabar con ellas. En el caso de que haga falta administrar antibióticos a los niƱos, hay que seguir siempre las indicaciones del pediatra. El profesional debe ser el encargado la duración del tratamiento y de la dosis diaria que debe recibir el niƱo.
No todas las infecciones son iguales y cada niƱo es diferente, por lo que el uso de antibióticos varĆa. Si no se usan de una manera adecuada, pierden su efecto y no valen para nada. Hay infecciones que necesitan un tratamiento a base de antibióticos de tres dĆas y otras en las que el tratamiento es mucho mĆ”s largo.
Los antibióticos deben de estar siempre fuera del alcance de los mÔs pequeños de la casa. Una vez que se termine el tratamiento, los padres deben desechar los antibióticos que hayan sobrado. Dichos antibióticos se pueden administrar de diferentes formas o maneras: en jarabe, pastillas o en sobres.
Es labor de los padres siempre el saber educar a sus hijos en la prevención de enfermedades infecciosas y asĆ evitar el uso de los antibióticos. La higiene de las manos de una manera habitual es clave a la hora de evitar tales contagios. Lavarse varias veces al dĆa las manos va a permitir terminar con las bacterias y de esta forma no sufrir posibles infecciones bacterianas.
Efectos secundarios de los antibióticos
El gran problema de los antibióticos son sin lugar los efectos secundarios que causa en el organismo de los mÔs pequeños. Es por ello que se evita en todo momento la administración de dichos antibióticos si no es por fuerza mayor.
Los efectos secundarios mÔs comunes a la hora de administrar antibióticos en los niños son los relacionados con el estómago. La diarrea suele hacer acto de presencia y ante ello lo mejor es contrarrestarla con la ingesta de probióticos.
Qué ocurre si se usan mal los antibióticos
Ya hemos dicho que los antibióticos solo deben usarse para tratar ciertas infecciones bacterianas por lo que es esencial el hacerlo siempre bajo la prescripción de un mĆ©dico. Para que surta el efecto deseado deben seguirse la posologĆa y un tratamiento adecuado. En muchas ocasiones los padres cometen el gran error de suspender el tratamiento una vez desaparecen los sĆntomas propios de la enfermedad. Los expertos desaconsejan totalmente el no terminar el tratamiento ya que pueden haber ciertos problemas y volver a reproducirse la infección.
El mal uso de los antibióticos puede provocar que las bacterias se hagan mucho mÔs fuerte y se vuelvan inmunes al antibiótico en cuestión. Las consecuencias de ello son bastante graves ya que a largo plazo puede haber infecciones y enfermedades que no desaparezcan con los antibióticos.
Recuerda por tanto el seguir el tratamiento hasta el Ćŗltimo dĆa y seguir todas las indicaciones del mĆ©dico a la hora de la administración de antibióticos.
