10 frases que hacen daño a tus hijos

Frases que hacen daño a tus hijos

Siempre solemos estar pendientes de todo lo que hacen los más peques de la casa. ¿Con qué finalidad? Pues con la de evitar que se puedan hacer daño, que alcancen objetos que no deben o que se caigan por las escaleras, etc. Pero aunque todo ello supondría un gran dolor físico, también debemos protegerlos del dolor interno. Por eso, hay una serie de frases que hacen daño y mucho.

Aunque la mayor parte de las veces las decimos de manera inconsciente, sí que debemos intentar que el enfado no nos supere. Hay frases que es mejor no decir a los hijos porque son cicatrizantes y les hacen mucho daño emocional. Si la situación nos supera, debemos pedir pedir y evitar que se repita. A continuación vamos a explicarte una serie de frases que debes apuntarte, ¡para eliminar de tu vocabulario y no decir nunca más a tus hijos!

Frases que hacen daño a tus hijos: ‘¡Eres como tu madre / padre!’

Usar esta línea en tu hijo no solo les hace saber que lo que están haciendo está mal, sino que les hace sentir que lo heredaron de uno de sus padres y que no deberían ser responsables de sus acciones. También le informa a tu hijo sobre las quejas que tienes con su otro padre, lo que puede hacer que se sienta un tanto dividido. En cambio, intenta decir: «No estoy contento con x porque x”. Ya que sino saldrá a relucir las comparaciones y siempre en términos negativos. Lo que hace que no les sienten del todo bien y que se queden con esa parte negativa de la frase.

‘Te lo dije’

Esto es lo último que alguien quiere escuchar cuando algo sale mal. Sí, es posible que hayas tenido razón en lo que le advertiste a tu hijo, pero consolarlo en lugar de tirarle a la cara hará que se sienta más abierto a hablar contigo en el futuro. Es volver a insistir en que su alrededor sabía que iba a llegar ese momento de reproche, menos el propio interesado. Parece que es la típica frase de fracaso absoluto y así pueden llegar a sentirse los más pequeños de la casa. Algo que no queremos que ocurra porque necesitamos que tengan siempre una elevada autoestima. En lugar de esto, puedes decir algo como: “lamento que haya pasado esto, pero aprenderás de ello”.

Qué no decir a los hijos

‘Aprende de tu hermano’

Es una frase que la gran mayoría hemos escuchado en algún momento. Porque los que no tenían hermanos les tocaba escuchar la comparación con los primos o los amigos más cercanos. Algo que sin duda, ponía muy triste a quien lo escuchaba. Siempre se ha dicho que las comparaciones son odiosas y una frase como esta no podía haber dado más en el clavo. Pueden generar ciertas rivalidades, además de mermar la autoestima, ya que puede sufrir cuando se le dice esto. Si se los compara con un hermano o con cualquier otra persona, les hace sentir que no son suficientes. En cambio, intenta no comparar a tu hijo con los demás para convencerlo de que haga algo.

‘Te voy a castigar’

Es cierto que se trata de una de esas frases que podemos llegar a decir cuando otras vías no funcionan para un mal comportamiento. Por eso, al estar ya realmente cansadas o enfadadas nos saldrá por la boca unas palabras como estas. Pero es que si lo pensamos bien, tan solo generarán más miedo. Lo que desemboca en que al final realicen lo que queremos pero porque nos temen. Seguro que no es lo que quieres en tu vida familiar. Aunque por otro lado, si lo decimos y no lo cumplimos también los hijos creen que no hay consecuencias reales sino que el generar miedo sigue siendo el principal protagonista. Eso de: ¡Cómo no te portes bien, no tendrás regalo de cumpleaños! Siempre le has regalado algo llegado el día. Esta forma de chantaje no será nada beneficioso. Así que, intentar poner soluciones más reales y practicar con el ejemplo porque somos su espejo.

‘Cuando tenía tu edad yo fumaba/bebía/consumía drogas’

No siempre es mejor decirles a tus hijos sobre ciertas experiencias, ya que pueden pensar que se excusarán de las consecuencias si lo hacen ellos mismos. El «pero dijiste que x cuando tenías mi edad» siempre volverá a molestarte. En cambio, intenta hablar con tus hijos sobre las consecuencias de fumar, beber o consumir drogas. Así que recuerda que está bien que les cuentes sobre tu adolescencia o tu madurez, pero intenta que sean detalles o acontecimientos totalmente diferentes a los mencionados.

‘Es solo una pequeña mentira piadosa’

Una vez que los niños se familiarizan con el término «pequeña mentira piadosa», piensan que está bien hacerlo todo el tiempo. En cambio, trata de explicar cuándo está bien usar mentiras piadosas para ser cortés y no herir los sentimientos de alguien, antes de que las líneas entre las mentiras y las pequeñas mentiras blancas se vuelvan borrosas para ellos. Hay que dejarles siempre claro que con la verdad se va a todas partes y que las mentiras tienen las patitas muy cortas. Por lo que no es una vía en la que meterse. Ya sean piadosas o no. ¡Una de las frases para aclarar a fondo!

Madre regañando a su hijo

‘Estoy harta de ti’

Es cierto que un niño o niña puede tener un comportamiento que llega a cansarnos porque no nos hace caso, por ejemplo. De manera que nuestro enfado sí puede aumentar en gran medida. Pero cuando llegamos a una frase como esta, el impacto en los más peques de la casa es brutal. Porque por unos segundos tienen la sensación de que no valen para nada, que les hacemos sufrir realmente y esto es un impacto bastante importante. Así que, el cabreo tenemos que controlarlo y hablarle claro. Puedes decirles que estás harta de la situación, pero no de ellos.

‘Eres malo, tonto, inútil…’

Todos estos insultos deben estar fuera de nuestro vocabulario. Porque si lo pensamos realmente son palabras o frases con connotaciones muy negativas y que destruyen la autoestima de cualquier niño o niña. Estos se creerán que tienen todas esas cualidades y en lugar de cambiar, las van a asumir porque su padre o madre se lo ha dicho. Así que, debemos centrarnos en lo que deben cambiar, diciéndoles lo que han hecho mal y ayudarles a dar dicho cambio con varias alternativas. Comenzando por las cosas positivas, siempre tendremos un mejor resultado.

‘No llores que tampoco es para tanto’

¿Y si para ellos sí que lo es? ¿Quiénes somos nosotros para frenar sus sentimientos? Ya sabemos que hay peques que son más sentimentales que otros y no por ello es nada malo, sino todo lo contrario. Debemos dejar que muestren sus pensamientos y cuando nos necesiten, que sepan que vamos a estar con todo nuestro apoyo. Solo así conseguiremos que no escondan sus sentimientos, porque estarán acostumbrados a soltarlos y que nadie le recrimine por ello.

‘Estudia o no llegarás a nada en la vida’

El problema con las notas siempre ha generado muchas discusiones en casa con los padres. Por eso, cuando los suspensos llegaban en las notas, las frases como la mencionada era bastante habitual. Lo que hacía que la tristeza fuera doble: por las palabras y por las notas. El niño o niña se sentirá inferior y que realmente no vale para nada. Por eso, hay que reforzar el aprendizaje, ayudarles a conseguirlo y buscar otras vías alternativas. ¿Cuántas de estas frases ha dicho al menos una vez?


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