La angustia por separación en bebés y niños pequeños

bebé llora si lo separan de su madre

Que los recién nacidos tienen sentimientos parece que es algo que se está descubriendo ahora. Es muy común que las personas de tu entorno alienten al desapego. A pesar de que la separación temprana es perjudicial para el bebé, hay quien sigue defendiéndolo. Las razones son las de siempre: que lo vas a malcriar y malacostumbrar a los brazos y que se va a acostumbrar a estar contigo. Hago un inciso para decirle a toda esa gente que nadie les pide su bienintencionado consejo. El llanto desconsolado del bebé cuando no está junto a su madre es fruto de la angustia por separación. Los bebés nacen con emociones (sí, tienen sentimientos como todas las personas), y a medida que su cerebro va madurando, también van percibiendo de forma nueva las cosas que les rodean.

A partir de los 8 meses aproximadamente, el bebé es consciente de que su madre y él son distinta persona. En esa etapa comienza una de las crisis de separación más grandes que viviremos con ellos. Pero no es necesario adelantarnos tanto en el tiempo; los recién nacidos que son separados de su madre experimentan una angustia igual de intensa. Mamá lo es todo para nosotros cuando nacemos; queremos la protección de su presencia. Privar de esto a un bebé para que no se acostumbre a estar con su madre es muy cruel; estás quitándole todo a alguien que está aprendiendo aún algo tan rutinario como es vivir en el mundo.

¿Qué podemos hacer ante la angustia por separación?

La respuesta es sencilla. Hay que hacer lo que nos pida el cuerpo. Pero si decidimos acostumbrar a nuestro bebé desde pequeño a no estar con nosotros, hay que saber los perjuicios que eso puede traer. Cuando un niño está llorando desconsoladamente, se activan zonas de su cerebro que pueden acarrear futuros problemas de conducta. Además se ha demostrado que esas áreas están relacionadas con las mismas que se encienden en el dolor físico.

Las malas lenguas nos han metido en la cabeza que el apego es malo para el niño. No obstante, veo que las últimas generaciones de niños han venido cargadas con un fusil de asalto bajo el brazo. Muchas veces me pregunto si todo estará relacionado con la moda del desapego; de la maternidad ausente (y paternidad). No considero que una madre que deje llorar a su hijo sea mejor o peor; probablemente su elección sea fruto del desconocimiento. 

Entonces, ¿hay que hacer algo con esta angustia que siente nuestro bebé? Sí. Hay que responder a su llamada. Su llanto nos quiere decir algo, aunque sea solamente “te necesito cerca, necesito verte”. Cuando llega el momento de ir a trabajar muchos pequeños han de pasar esta etapa más pronto que otros que tiene a su madre todo el día en casa. En estos casos es buena idea que semanas antes del inicio de la jornada laboral, se ensaye la ausencia maternal poco a poco.

angustia separacion niños 1 año

Angustia de separación a partir de 1 año

Cuando nuestro hijo ha crecido y ya ha pasado su etapa de “más bebé”, entramos en la infancia pura y dura. Hay algunas reacciones que se repiten en los niños cuando son separados de su madre (o padre). A parte del llanto desconsolado, aquel que parece no tener fin, hay más reacciones y sentimientos que experimentan:

  • El niño puede intentar hacerse daño para que no te separes de él. No, no lo hace por llamar la atención. Ni siquiera está manipulándote. Lo hace porque no sabe expresar con palabras lo que siente o que simplemente no entiende qué le pasa.
  • Rabietas. Harán lo imposible por permanecer junto a ti. Si es posible, quédate junto a tu hijo. Si la separación es por fuerzas mayores, es aconsejable empezar poco a poco las horas de separación entre ambos.

¿Qué podemos hacer los padres para hacerles sentir mejor?

  1. Si tu estilo de vida te lo permite, llévate a tu hijo a todas partes. Llegará el día en el que por si mismo buscara independencia. Si estamos preparados para eso porque sabemos que llegará, disfrutaremos mucho más del presente con nuestro pequeño.
  2. Déjale con personas de confianza y poco a poco. Que los grandes cambios no surjan de la noche a la mañana.
  3. Cuando te pierda de vista (en la calle nunca perdáis de vista a vuestros hijos), no le dejes de hablar. La voz que conocen también les calma mucho. Si por ejemplo estás haciendo la comida y el niño está en la trona sentado, habladle en alto para que os oiga y se calme.
  4. Despídete siempre de él. Tiene que entender que te vas y que volverás. No te vayas a traición porque cuando se de cuenta, su reacción será muchísimo peor.

Y como siempre me gusta acabar estos temas diciendo que jamás hagáis caso a quien os recomiende separaros de vuestro bebé desde que son pequeños. Mañana veréis los frutos de las elecciones que hoy toméis.


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