Los estímulos sensoriales y sus beneficios en las capacidades del bebé

Es innegable que una parte de las capacidades de un niño, dependen de la genética.  Sin embargo, otra parte igualmente importante del desarrollo de esas capacidades, va a depender del estímulo externo que incite a su desarrollo.

Existen numerosos estudios que así lo demuestran. Así como se demuestra que el estímulo sensorial puede darse tanto en el periodo prenatal, como después del parto y la infancia. Siempre será beneficioso para su desarrollo.

¿Cuántos tipos de estímulos sensoriales existen?

Tantos como sentidos hay. Es decir, existen estímulos auditivos, visuales, táctiles, olfativos y gustativos. Todos ellos potencian de alguna manera el desarrollo del bebé.

A través de los sentidos, de todos ellos, es la forma en que el bebé descubre el mundo y aprende en base a esas sensaciones y a como las percibe.

Estimular no es un método para enseñar

El estímulo sensorial es una forma de potenciar el desarrollo de ciertas capacidades, pero no es un sistema de aprendizaje para las mismas. Es decir, se ofrece al bebé un estímulo como puede ser la música, pero no se le aporta la capacidad de crearla. Hay que tener muy en cuenta este detalle, ya que, si bien el estímulo es beneficioso para ayudar a conocer y potenciar las capacidades innatas del niño, también podemos crearnos falsas expectativas en cuanto a dichas capacidades. El hecho de pensar que por estimular ya vamos a conseguir que el bebé sea más listo o desarrolle unas capacidades que no tiene, puede crear en los padres frustración y por ende, perjudicar la autoestima del niño.

¿Cuándo comienza el bebé a percibir los estímulos sensoriales?

Es en el periodo prenatal cuando el bebé comienza a percibir estímulos sensoriales. El líquido amniótico le transmite información al feto en cuanto a sabores y olores, variando su composición en base a lo que percibe la madre. También recibe estímulo auditivo, con los latidos del corazón de su madre y las vibraciones del ruido exterior. Evidentemente recibe estímulos táctiles y visuales, mientras juguetea con el cordón o nota el tacto de las caricias y la escasa luz que se filtra a través de la piel de su madre.

¿Cómo puedo aumentar las capacidades de mi bebé con estímulos sensoriales?

Este tipo de estímulos están especialmente indicados si el bebé padece algún tipo de trastorno en su desarrollo, ya que, acelera el proceso de aprendizaje de un modo que resulta divertido. Para que el procedimiento resulte efectivo, es importantísimo no forzar al niño. Cada cual lleva su propio ritmo de aprendizaje y no por insistir más, aprenderá más rápido. Como ya decíamos, debemos cuidar el autoestima, no exigir más de lo que realmente el niño puede ofrecer.

En cuanto a los estímulos concretos que benefician el desarrollo, el primer estímulo que ellos reciben y que necesitan para comenzar a aprender a ubicarse en su nueva vida en el exterior es el táctil. Es mediante el tacto como se comunican en un principio con los objetos y seres de su entorno, captando los objetos, seres y formas a través de la piel. Eso contribuye al desarrollo de su percepción espacial, que aunque aún es muy primitiva, irá desarrollando con juegos como agarrar objetos.

El estímulo visual es también clave en su desarrollo, aunque al principio los bebés no perciben los objetos con nitidez, ni son capaces de reconocer rostros, sí que fijan la vista en formas y colores, sobre todo si están en movimiento. Para estimular el desarrollo de su percepción visual, son muy útiles juguetes de colores llamativos que además tengan formas diferentes.

En cuanto el olfato, no hay que decir que los bebés soy muy sensibles a los olores fuertes. No recomendaría a nadie que vaya a visitar a un bebé que acuda con un perfume fuerte, porque si éste desagrada al pequeño, probablemente llorará al acercarse.

Una de las ventajas de la lactancia materna es que si la madre lleva una dieta rica y variada, la leche cambia de composición y por tanto de sabor. Este estímulo hace que el bebé aprenda y se acostumbre a distinguir sabores distintos y por lo tanto ayuda a la hora de introducir alimentos.

En lo referente a los estímulos auditivos, está demostrado que algunos de ellos, como la música, provocan un crecimiento neuronal que favorece la memoria y que les facilitará el aprendizaje y desarrollo del lenguaje.

Debemos insistir en que estos estímulos no desarrollarán capacidades que no sean innatas en el bebé, pero sí ayudarán a potenciar al máximo las que si lo son, eso nos llevará a un pleno conocimiento de las capacidades de nuestro hijo, lo que permitirá que no lo impulsemos a emprender tareas que no esté capacitado para ejercer y a reforzar positivamente su esfuerzo por mejorar.

Otra cosa que nunca se nos debe olvidar, es que el mejor estímulo que se puede dar a un bebé, en todos los sentidos siempre es dejarle explorar y sobre todo, jugar con mamá y papá.


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