Cómo mejorar rendimiento escolar en niños

Las notas es uno de los temas que más preocupa a los padres después de la salud. Como padres tenemos la obligación de ayudarles a mejorar el rendimiento escolar. Puede ser un quebradero de cabeza si no se sabe cómo hacerlo, pero por suerte puede mejorarse con las técnicas adecuadas para ello, y que le sirvan para toda su vida académica.

A pesar de que cada niño es un mundo existen unas técnicas que podemos utilizar en el hogar para que puedan coger estrategias adecuadas para estimular su cerebro y sacar el mejor rendimiento.

Establecer la causa del bajo rendimiento

Si ha habido una bajada en el rendimiento escolar de tu hijo lo primero que debemos estudiar es cual ha podido ser la causa. Existen muchos factores, podéis leer el artículo de Causas de bajo rendimiento escolar en niños para ayudaros en encontrarlas. Analiza también su forma de estudiar para ver donde puede estar el problema.

El rendimiento académico es la manera de evaluar el aprendizaje de los niños. Que no sigan la media de sus compañeros puede ocasionarles frustración, inseguridad y nerviosismo, lo que empeorará su rendimiento.

Para mejorarlo y que no haya problemas de fracaso escolar necesitaremos inculcar en ellos unos valores, hábitos y estrategias de estudio, que les servirán toda su vida escolar. Cuanto antes lo hagamos mejor serán los resultados.

Hábitos de estudio en casa

  • Escoger un buen lugar de estudio. Debe ser un sitio sin distracciones, bien iluminado, silenciosa y acondicionado con todo lo que pueda necesitar para que pueda hacer tus tareas y estudiar.
  • Crear rutina de estudio. Para conseguirlo es necesario establecer un horario. Que el niño aprenda que hay tiempo para todo, y que puede jugar. Así aprenderán también a gestionar su tiempo.
  • Ayúdale con sus deberes pero no se los hagas. Los niños deben hacerse responsables de sus tareas, pero si tú se lo haces no habrá aprendido nada y será peor para él. Puedes explicarle lo que tiene que hacer según las indicaciones del profesor. Si no dominas la materia busca a alguien que sí pueda hacerlo (profesor particular, amigo o hermano más mayor…)
  • Motívale. El aprendizaje comienza en casa hay que promover la motivación por aprender.
  • Enséñale estrategias de aprendizaje. Muchos niños usan las técnicas inadecuadas al estudiar o directamente no utilizan ninguna por desconocimiento. Lo ideal es enseñarles técnicas como el subrayado, los esquemas, resúmenes… que pueden ayudarle a aprender mejor.
  • Mantén comunicación fluida con su profesor/a todo el curso. Así si hay cualquier problema se podrá atajar lo antes posible. Si tiene alguna dificultad con alguna asignatura en concreto como matemáticas o lectura se podrán hacer prácticas específicas para mejorarlas.  Su profesor/a puede aconsejarse sobre técnicas o estrategias para mejorar en casa.
  • Crear plan de estudio. Con un calendario cerca donde se vea claramente plazos para entrega de tareas y exámenes le servirá para organizarse mejor.
  • Crea metas accesibles. Para que al ir cumpliéndolas consigan automotivación y ganen en seguridad. Después de puede ir subiendo el nivel de dificultad para que suponga un reto.
  • Refuerza sus logros. Prémiale cuando consiga buenas notas.

Con estudiar mucho no es suficiente

Muchos niños pueden estudiar mucho y no asimilar conceptos, por eso son tan necesarios los hábitos y trabajar en aquellos puntos que le puedan impedir asimilar correctamente lo aprendido. Si existe alguna razón a mayores que pueda estar interfiriendo en su rendimiento (trastornos específicos del aprendizaje, factores emocionales…) habla con un especialista.

Es buen importante adquirir inteligencia emocional, aunque desgraciadamente en España todavía no está muy inculcado en las escuelas. En países como Estados Unidos con una gran tradición en Inteligencia Emocional, se ha constatado los beneficios que esta disciplina tiene en los niños, y no solo en el ámbito académico sino también en el personal. Esperemos que en no mucho tiempo se le dé la importancia que tiene.

Por que recuerda… lo importante no es resolver un problema matemático sino resolver un problema en general, lo primero te hará listo y lo segundo te hará más feliz.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *