Mitos sobre el autismo que debes conocer

Diagnóstico de autismo infantil

El trastorno del espectro autista (TEA) es una discapacidad del desarrollo que afecta a la interacción social, la comunicación, los intereses y el comportamiento de la persona que lo padece. Por lo general, los síntomas de TEA están presentes y se detectan en niños de entre uno y tres años, con una mayor proporción de niños diagnosticados que de niñas. En este artículo vamos hablar de mitos sobre el trastorno autista específicamente (pero cabe destacar que en el TEA podemos encontrar el Síndrome de Asperger y el TGD o Trastorno Generalizado del Desarrollo, además del Trastorno Autista).

Si bien no hay una ‘cura’ porque no se trata de ninguna enfermedad, existen terapias del habla y del lenguaje, la terapia ocupacional, apoyo educativo e intervenciones con los padres, ayudarán a que un niño o niña con TEA pueda desarrollar todo su potencial. Actualmente aún existen algunos mitos que merece la pena desmentir para que las personas empiecen a entender un poco mejor qué es el trastorno autista.

El autismo sólo afecta al habla pero no a las habilidades sociales

La mayoría de preocupaciones en los padres sobre sus hijos por si tuvieran autismo es que quizá afecte a más áreas además del habla, y ciertamente así es. El autismo afecta al lenguaje, comunicación y habilidades sociales:

  • El retraso en el desarrollo del habla
  • Un contacto pobre visual con las demás personas
  • Poca o ninguna respuesta a la interacción con otros
  • Patrones inusuales de comportamientos como fuerte adherencia en rutinas, resistencias al cambio, movimientos repetitivos, obsesiones, etc.
  • Interés por objetos con cierta textura, colocar objetos solo para mirarlos, etc.

Pero en niños más mayores y de edad escolar, también pueden haber otros síntomas que preocupen a sus padres y que esté mucho más allá de las habilidades sociales:

  • Dificultad para tener amigos
  • Pobre sentido social
  • Parece grosero o insensible con los demás, sin empatía
  • Parecen desobedientes porque no entienden las normas sociales
  • Poco interés en conversaciones con otras personas
  • Rutinas rígidas y resistencia al cambio

Diagnóstico de autismo infantil

Se necesitan años para confirmar un diagnóstico de autismo

Los niños y familias que pueden acceder a un diagnóstico de autismo en el Servicio de Salud Mental infantil podrán saber si su hijo tiene o no autismo. La derivación puede hacerse por el médico o pediatra, e incluso por terapeutas. Si los padres tienen sospechas de que puede haber un desarrollo que no está siendo normal o sospechan que puede haber fuertes posibilidades de autismo, entonces será necesario acudir al pediatra para valorar una derivación para evaluar al pequeño.

En estas derivaciones se pueden esperar meses hasta que el niño es diagnosticado, pero si los padres quieren un diagnóstico temprano, entonces deberán acudir al sector privado. En este caso las pruebas diagnósticas y los informes se deben pagar a parte de las evaluaciones o entrevistas iniciales y suelen tener un elevado precio. Por todo esto, es importante que los padres valoren si prefieren ser atendidos por el sector público (con esperas pero sin costes económicos) o por el sector público (sin esperas pero con un alto coste económico).

El autismo solo afecta a los niños

Hay personas que piensan que el autismo solo afecta a los niños pequeños, pero la realidad es que el autismo es un trastorno del desarrollo que afecta durante toda la vida. Los niños y jóvenes con esta condición seguirán teniendo algunas dificultades en las habilidades sociales y en la comunicación en comparación con las personas de su misma edad.

Es un trastorno del desarrollo que se detecta en la infancia pero que dura toda la vida. No hay ‘cura’, no hay un tratamiento milagro… Simplemente es necesario trabajar desde la detección para mejorar la calidad de vida de las personas con autismo en el mundo en el que vivimos.

autismo

No hay nada que se pueda hacer por las personas con autismo

Aunque no existe una ‘cura’ para el autismo sí hay mucho que se pueda hacer por ellos, para ayudarles y facilitar su progreso y aprendizaje. No solo los medicamentos son adecuados para el tratamiento del autismo. Ellos necesitan también terapia de habla y lenguaje, terapia ocupacional, psicología clínica, psicoterapia y mejorar sus habilidades sociales a través de re-educación. Todo esto puede conducir a grandes mejorías en los niños y niñas con TEA. Estos tratamientos, siempre que sean sostenidos en el tiempo producirán grandes resultados.

En cuanto se sepa el diagnóstico de autismo de un niño o niña, es muy importante poder invertir tiempo suficiente en su estimulación para asegurarle una mejora que se verá con el trabajo sostenido en el tiempo, tanto por parte de los profesionales como por parte de las familias.

No siempre se puede saber si una persona tiene autismo

Cuando es posible que un niño o niña pueda ser TEA por las señales que su comportamiento muestra, será necesaria una evaluación general del desarrollo. Hay algunas condiciones que pueden hacer que parezca que un niño tiene autismo, pero es necesario hacer una evaluación general, integral y sobre todo descartar otras posibles causas de las señales de su comportamiento. Toda evaluación es necesaria.

Algunas características que se deben tener en cuenta además de las habilidades sociales son:

  • Dificultades generalizadas de aprendizaje o retraso del desarrollo, haciendo que el niño tenga retraso en el habla una mala comprensión de la interacción social
  • Discurso específico y trastorno del lenguaje, lo que hace difícil para el niño que pueda comunicarse e interactuar socialmente con otras personas
  • Dificultades emocionales, como ansiedad, apego inseguro, falta de autoestima, etc. Todo esto hace que el niño se comporte de una manera disfuncional

Diagnóstico de autismo infantil

Una vez que se haya realizado una evaluación general del desarrollo y los resultados indican autismo, entonces será necesario que se realice un diagnóstico más específico. Se deberán realizar pruebas específicas de observación del niño para poder obtener una buena cantidad de características y poder valorarlo. Si el niño está asistiendo a la guardería o la escuela, la información que puedan aportar los profesionales educativos sobre cómo se comporta el niño y las funciones que realiza en el centro escolar también serán muy importantes. El diagnóstico se basa en la información recopilada a partir de todo lo anterior y la comparación con los criterios de diagnóstico acordados internacionalmente.

Los niños con TEA con una buena intervención temprana y a lo largo de la vida podrán tener una buena calidad de vida, y aunque tengan diferencias con sus iguales, pueden ser también muy felices.


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