Publicidad que “alimenta” la obesidad infantil. ¿Podemos remediarlo?

sobrepeso en niñosEn la era de la tecnología no es raro ver a niños con televisiones propias en su dormitorio. Un 20% de niños menores de 6 años tienen su propia televisión. No parece nada alarmante, pero si analizásemos los mensajes que les llegan a diario, nos plantearíamos la opción de retirarla. Si nos centramos solo en la publicidad relacionada con la alimentación, las llamadas al consumismo son abrumadoras. Desde alimentos “sanos” que resultan no ser tan sanos, hasta ofrecer la “felicidad” en tarros llenos de azúcar. Y es alarmante ver que la mayor parte de anuncios insalubres están dirigidos a nuestros hijos.

Las grandes empresas lo tienen claro: la obesidad infantil es un buen negocio para su futura economía. Los niños pequeños que no tengan buenos hábitos alimenticios desarrollaran adicción por las comidas menos saludables. Éstas resultan ser las más beneficiosas para el negocio que las promueve. Un 41,6% de niños entre 6 y 9 años tienen ya sobrepeso u obesidad diagnosticados; una autentica barbaridad. 

Datos alarmantes

No solamente los niños reciben estos mensajes cargados de mentira; los padres también caemos en la trampa de la publicidad. Así, la mayoría de alimentos que se publicitan como saludables suelen ser los más perjudiciales para la salud. No obstante, cometemos otros errores más fáciles de evitar. Si bien es cierto que el marketing de las grandes empresas es capaz de engañarnos, nosotros como adultos deberíamos de saber como esquivar su llamada.

Un 71% de niños españoles comen viendo la televisión. Se ha demostrado que no centrar toda la atención en lo que se come, hace que se ingieran mayores cantidades de comida. En el caso de los niños, además de no ser conscientes de lo que comen, estarán viendo dulces y bollería en la pantalla. Y si les dejásemos escoger, probablemente tirarían el plato de verdura a la basura y se meterían en la pantalla a coger lo que se les quiere vender.el sobrepeso se alimenta con publicidad engañosa

¿Qué podemos hacer los adultos?

Lo primero que hay que saber es que la OMS está poniendo cartas en el asunto. Marta Moreno, profesora de medio ambiente y sociedad de la UNED afirmó que un tercio de los niños obesos no lo serían si no estuvieras expuestos a la publicidad de las pantallas. Además, ha explicado que la televisión interfiere en los horarios de sueño lo que altera también los hábitos alimenticios.

Cecilia Diaz, investigadora de la Universidad de Oviedo y coordinadora de la Encuesta Nacional de Hábitos Alimentarios de los españoles ha instado a proteger a los más pequeños de la influencia que tiene la publicidad sobre su consumismo. Los niños pequeños son más vulnerables y caen en las mentiras, por lo que deberían de estar más protegidos. Se ha estudiado además la diferencia que hay entre los anuncios dirigidos al público infantil y a los adultos; los anuncios infantiles están cargados de falsa felicidad camuflada de fantasía.

Los padres somos los primeros que debemos de interferir entre la publicidad y nuestros hijos. Las empresas de marketing saben vender; es su trabajo. Aún queda mucho hasta que retiren todas sus mentiras, por lo que debemos de actuar ya. Y lo primordial es la retirada de la televisión y de las pantallas sean cuales sean de las manos de los menores. Hay que fomentar la actividad física y para eso nosotros debemos de ser un ejemplo a seguir. Si como padres nuestro plan de fin de semana es estar sentados en el sofá viendo la televisión, no pretendamos que nuestros hijos hagan lo contrario el día de mañana.

Hay muchas actividades disponibles para hacer en familia, tanto dentro como fuera de casa. Y lo mejor, dejan todas las pantallas fuera de la vista. Es importante esforzarnos hoy para obtener recompensas en el mañana. No hay mayor satisfacción que tener unos hijos sanos y con un estilo de vida saludable, aunque la televisión nos venda que las mejores satisfacciones se encuentran escondidas dentro de envoltorios y recubiertas de chocolate.


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