Cómo elegir colegio y no morir en el intento

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Llega el mes de mayo y la mayoría de los centros educativos abren sus plazos para que las familias hagan sus “apuestas” en materia educativa. Conseguir que un niño entre a formar parte de un colegio específico deseado por las madres y los padres, se convierte en ocasiones, en poco más que una lotería. Primero, echaremos los dados para ver, finalmente, si reunimos todos los requisitos para que nuestro hijo logre ser aceptado en ese colegio “soñado”. Más tarde, descubriremos si nuestra elección está a la altura de lo que teníamos previsto.

Elegir colegio no es nada fácil, podríamos decir que es una combinación sutil entre un acto de responsabilidad, un acto de fe y de cierta dosis de azar donde las circunstancias dirán si el paso dado ha sido el más acertado. No obstante, no debemos olvidar nunca que educar es una actividad conjunta. Las familias son el primer círculo en la educación de un niño, al que le sigue el colegio e incluso la propia sociedad. En “Madres Hoy” te invitamos a tener en cuenta una serie de pautas para “elegir el mejor colegio y no morir en el intento“.

No hay una fórmula mágica para elegir un mejor colegio, pero sí unas sencillas estrategias

En primer lugar hemos de tener en cuenta una sencilla cuestión: un buen colegio no va a garantizar al 100% que nuestro hijo tenga la mejor formación, ni que el día de mañana tenga éxito profesional ni aún menos que su felicidad esté asegurada cada día que acuda al centro.

Cada niño va a tener unas necesidades concretas y cada colegio a su vez, es una entidad dinámica donde confluyen tanto aspectos positivos y aspectos negativos. Profesionales buenos y comprometidos los hay en todos los centros, ya sean públicos, privados y concertados. Malas praxis y orientaciones pedagógicas que dejan mucho que desear también las podemos encontrar muchos sitios. Así pues, tal y como señala este enunciado, no nos debemos dejar llevar por ideales o fórmulas mágicas.

La educación de un niño es una aventura que se vive día a día, y dependiendo de las necesidades que aparezcan en cada momento, se buscarán las estrategias más concretas. Será entonces cuando veamos las respuestas que nos aportan los centros a los que hemos matriculado a nuestros hijos.

Aclarado esto, veamos ahora cuáles pueden ser las pautas más generales que deberían orientarnos para elegir un buen centro.

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Ten una visión integral de lo que deseas para tu hijo

Hemos de dejar a un lado el clásico deseo de que nuestros hijos lleguen a ser médicos, abogados, periodistas o economistas. Los niños serán el día de mañana aquello que ellos mismos elijan y deseen. Quien parta de una idea preconcebida de lo que debe ser una persona cuando aún no ha aprendido ni siquiera a leer o a escribir, enfoca de forma incorrecta lo que es la crianza, la educación en amor, respeto y libertad.

  • Enfoca la educación de tu hijo o hija desde un punto de vista integral: descubre qué estrategias aplican para favorecer el correcto desarrollo del niño, qué valores favorecen,  qué estrategias tienen para prevenir el bullyng, qué priorizan, cómo llevan a cabo los aprendizajes, papel de los padres y las madres en el propio centro, metodología, currículum… etc.

Distancia del centro y economía personal

Elegir un colegio de pago, concertado o uno público es sin duda la primera pregunta que deben hacerse las familias. Todo dependerá de la economía familiar de cada uno y del proyecto educativo que cada madre y cada padre tenga en mente para su hijo.

  • Los colegios públicos son siempre una excelente opción a la que no hay que tener miedo. Un factor que nos puede hacer que inclinemos la balanza hacia este tipo de opción educativa es también la cercanía. Hemos de tener en cuenta que el simple hecho de levantar a un niño dos horas antes para que coja un autobús y vaya a ese centro privado o concertado que tenemos en mente, puede suponer para nuestros hijos una sobrecarga de cansancio que hemos de valorar.
  • Por su parte, en lo que se refiere a los colegios privados su ventaja es que la mayoría de sus modelos educativos están financiados por los propios padres y madres, y ello, es algo interesante. Ahora bien, también hemos de tener claro que los centros privados tienen sus propias normas de admisión.
  • Los colegios concertados, por su parte, son centros privados que disponen de subvenciones públicas. Las matrículas son más accesibles que en la privada, y por tanto, es una opción más que podemos valorar, sabiendo que no podremos pedir ayuda para el pago del transporte escolar, comedor, clases de refuerzo, actividades extraescolares, etc.

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Factores que pueden ser decisivos

Ya hemos visto que factores como la cercanía y la economía personal de la que dispongamos son aspectos claves que serán sin duda muy concluyentes, sin embargo, antes de optar por ese centro que tenemos al lado de casa, o por ese cole privado y bilingüe donde van los hijos de nuestra hermana, es importante que analicemos lo siguiente:

  • Proyecto educativo y nivel académico de los profesionales: nunca dudes en conocer aspectos más concretos como la propia preparación de los maestros o profesores, los  resultados de los alumnos en Selectividad o en las pruebas de conocimiento de 6º de Primaria. La valoración que las madres y los padres tengan del propio centro donde ya van sus hijos también es importante para nosotros.
  • Ratio de alumnos en el aula: todos sabemos que la educación a día de hoy no pasa en muchos países por su mejor momento. Nos encontramos con aulas masificadas y con buenos profesionales que deben hacer “malabares” para intentar dar una buena atención a los alumnos.
  • Gabinete de orientación y apoyo psicopedagógico: un centro debe contar con una buena red de psicólogos, PT (pedagogía terapéutica), logopedas… Tanto si nuestros hijos o hijas tienen una necesidad educativa como sino, es vital que la presencia de estos especialistas esté presente en un centro educativo.
  • Instalaciones: nunca dudes en aprovechar las jornadas de puertas abiertas de los centros para conocer en persona sus instalaciones, su ambiente, su dinámica. Un centro es algo más que los profesionales que lo habitan y la política educativa que en ella se lleva a cabo.
  • Actividades extraescolares: las actividades extraescolares sirven muchas veces para inculcar valores, reforzar aprendizajes, promover descubrimientos… Es algo a tener en cuenta.

colegio

Para concluir, elegir colegio no es una tarea sencilla. No obstante, no hay que agobiarse con ello. Se trata solo de dar el paso, decidirse y permitir que sea nuestros hijos e hijas quienes nos vayan demostrando si la elección ha sido la adecuada o no. Todos somos agentes educativos, y es una aventura que iremos desentrañando día a día, con nuevos descubrimientos, dificultades que superar e infinitas pruebas que ir venciendo día a día.

 


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