Cómo hacer que mi hijo hable

niño ofreciendo a su madre A medida que un bebé va creciendo, hay dos etapas de desarrollo que se esperan con ganas: comenzar a caminar y a hablar. Pero no todos los niños empiezan a hablar pronto y esto puede preocupar a los padres, especialmente si son primerizos. Hacer que tu hijo hable es un proceso que requiere paciencia y constancia. A partir del primer año, suelen poder decir dos palabras, o alguna más, normalmente mamá y papá. Señalar objetos y emitir sonidos se convierte en habitual.

Es entre los 18 meses y los dos años cuando se produce el primer gran avance en el lenguaje, cuando el niño comienza a articular frases de pocas palabras, y tiene un repertorio más amplio en su vocabulario. A partir de entonces las habilidades lingüísticas de los niños comienzan a perfeccionarse. Aunque seguirá emitiendo sonidos que parecen conversaciones pero que son ininteligibles. A esto se le llama jerga. La claridad del habla debe progresar hasta completarse entre los 3 y los 5 años. Ya en edad de escolarización normalmente los niños ya saben expresarse y mantener conversaciones sencillas.

Cómo hacer que mi hijo pequeño hable

niña grande jugando con niña pequeña

Crea oportunidades para hablar

Existen innumerables formas de estimular a tu hijo para hablar, y la mayoría surgen cuando tu hijo quiere algo. Por ejemplo, coloca su juguete favorito fuera de su alcance, así cuando lo quiera intentará hacerse entender. Cuando señale el lugar donde está su juguete, le puedes preguntar si quiere ese juguete, por ejemplo: “¿Quieres el camión verde?”, y al dárselo, repetirle el nombre, como por ejemplo: “Toma el camión verde”. Esto les ayudará a entender cómo usar sus habilidades de comunicación y de habla para pedir ayuda.

Esto se puede hacer con sus cosas, pero también con la comida, dejando que pida su merienda, por ejemplo. En vez de dársela con puntualidad podéis jugar a los padres “olvidadizos”, juego que también da buenos resultados. Consiste en hacer como que te olvidas de cosas obvias que has hecho siempre, así, además de divertir a tu hijo también le estimularás a decirte cómo hacer bien las cosas. Utiliza siempre preguntas para reafirmar, como “¿Se me han olvidado los zapatos?”. De esta manera, además de estimularle, aumentarás su vocabulario gracias a las repeticiones.

Ampliar sus habilidades lingüísticas para que mi hijo hable

Cuando intentes ampliar sus habilidades lingüísticas, debes concentrarte en alcanzar el siguiente nivel. Intentar que avance demasiado rápido puede ser frustrante para él. Los niños pequeños hablan o se comunican con muy pocas palabras, por tanto tu objetivo es ampliar ese vocabulario para que tenga más recursos lingüísticos. Céntrate en cosas que le gusten, ya sean animales, coches, colores… Si no le interesa el tema se aburrirá.

En el momento que diga una palabra, amplía la lista de palabras con descripciones. Por ejemplo, si tu hijo dice coche, puedes añadir adjetivos como “un coche rojo y bonito”, o “el perro es bueno”. Esta es una estrategia que puedes utilizar desde sus primeras palabras, aunque todavía no enlace conceptos en una frase. Lo más importante es utilizar palabras sencillas que pueda repetir. También es importante eliminar la negatividad. Es decir, si pronuncia una palabra mal, repetírsela bien pero sin decirle que lo ha dicho mal. No hay que olvidar que todavía está aprendiendo y decirles que lo han dicho mal puede ser contraproducente.

niña pequeña con móvil

¿Cuándo empezar a preocuparse?

Los niños que comprenden lo que se les dice, pero tienen un vocabulario expresivo limitado entre los 18 y los 35 meses se consideran habladores tardíos. El vocabulario expresivo de un niño se basa en las palabras que utiliza, no en su forma de pronunciarlas. Esto es diferente a la comprensión. Es posible que tu hijo no pueda pronunciar una palabra, pero puede hacerse entender sin necesidad de señalar o gesticular.

Otro factor determinante de un hablante tardío es si hay o no retrasos en otras áreas del desarrollo como caminar o jugar. Si un niño pequeño también muestra un retraso en el desarrollo en estas áreas, el pediatra buscará afecciones como problemas de audición o el autismo. Por otra parte, que un niño comience a hablar más tarde de lo habitual es algo común por lo que si el pediatra dice que tu hijo está bien, no hay necesidad de alarmarse. Cada niño tiene sus tiempos y hay que respetarlos.


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