Te ayudamos en la preparación de las vacaciones: Guía de viajes en familia

Muchos de vosotros ya estáis de vacaciones, y otros os encontráis a punto de empezarlas: si tenéis niñas y niños, lo importante es el tiempo libre que podréis compartir, sin agendas, libros, sin alarmas en el smartphone, sin llamadas de los compañeros de trabajo, ni prisas u horarios…, sin tantas cosas que te atan a la cotidianidad, y si bien a veces dan seguridad, no es menos cierto que restan libertad y espontaneidad. Por eso las vacaciones son vuestro momento: aprovéchalas para descansar, sonreír y entregarte a ser tú mismo con tus hijos.

Aunque no te vayas de viaje, lo vais a pasar bien porque en todo pueblo o ciudad, hay muchas ocasiones de pasarlo bien: el cine de verano, las fiestas patronales, la piscina o la playa (recuerda que tienes que supervisar el baño de los niños), la excursión a la playa más cercana, la inauguración del centro cívico, en la que habrá actividades para todos. Y si vais a salir a visitar nuevos lugares, en España o el extranjero, les regalarás a los peques una colección de sensaciones y conocimientos que de otra forma no pueden adquirir. Viajar con niños es más sencillo de lo que a priori parece, pero hemos preparado una Guía para ayudarte un poco.

Consejos previos.

  • Planifica como un adulto, déjate llevar por las emociones como un niño…
  • Las necesidades de los hijos son prioritarias, papá y mamá pueden adaptarse muy bien a ellas.
  • Recuerda que toda niña y todo niño necesita jugar en libertad; y seguro que el lugar que vas a visitar lo posibilita: un parque, un pequeño bosque, la playa, el amplio jardín del hotel, etc.
  • Olvídate de planificar cada minuto de vuestras vacaciones: será frustrante comprobar que no llegáis a todo, y tus hijos se estrenarán.
  • Hay una lista concisa de las cosas que quieres llevar; incluso si tienes bebés, el poco espacio de bolsas y maletas, debe ser bien aprovechado; muchos objetos de bebés son innecesarios.
  • Vale casi cualquier destino, pero averigua si posee condiciones sanitarias adecuadas y centros de asistencia médica (ambulatoria y hospitalaria), así como farmacias.
  • Aquí te informábamos sobre la documentación a llevar en viajes. Pero no está incluida la información sobre la Tarjeta Sanitaria Europea, o Viajar al Extranjero (leer enlaces adjuntos).

Preparando el viaje.

Utiliza el sentido común y sé práctica cuando planifiques: por ejemplo si el viaje es largo, tienes que buscar la forma de que el niño realice parte de él durmiendo, porque cuando son bebés o muy pequeños, puede ser muy desesperante (para ellos y para ti) un peque descansado y activo, mientras tú tienes que seguir preocupándote de conducir, entregar documentación, pedir un coche de alquiler, etc. No olvides que en teoría un viaje de ocio es en parte para descansar y disfrutar: echa mano de tu paciencia e intenta adecuarte a vuestras posibilidades, y a lo que realmente queréis hacer. Puede que hayas fantaseado con vivir decenas de experiencias en otro país o ciudad, pero la realidad es otra, y no hay nada de malo en disfrutar del ambiente de una plaza con surtidores, en lugar de una visita guiada por las torres de una capital. Piensa en la edad de vuestros hijos, y en lo que son capaces de aguantar.

Incluso si tienes poco tiempo para preparar el viaje, usa todos los recursos a tu alcance, y ten a mano una libreta y bolígrafo, para anotar todo cuánto necesites: páginas oficiales del Ayuntamiento de la ciudad, del Patronato de Turismo, Google Maps, Web de la compañía de metro, ofertas culturales, bonos familiares para acceder a los lugares que deseas visitar. Webs de viajeros con opiniones sobre la gastronomía, los alojamientos, etc… Haz listas de lo que quieras buscar, y en hojas aparte, anota todas las indicaciones que necesites para el viaje. Usando otro cuaderno más pequeño o una aplicación del móvil, escribe todos los teléfonos / direcciones que vas a necesitar (hotel, museo, emergencias, centro de salud, …) y las condiciones de atención médica del país de destino. También debes prever la disposición de dinero en efectivo, por si se acaba el que lleváis (habla con tu banco o caja de ahorros porque hoy en día se pueden pagar muchos servicios con el smartphone, y necesitarás saber si en otros países ofrecen también la prestación).

Aprovecha para compartir con los niños parte de tus indagaciones: por ejemplo, les encantará ver imágenes del parque acuático, o descubrir el postre típico, les gustará observar la galería de fotos del apartamento que has elegido y sobre todo les fascinará “bajar a pie de calle” gracias a Maps.

¿A dónde vamos?

Muchas (por no decir la mayoría) familias adoran viajar entre junio y septiembre, además de que solemos tener las vacaciones concentradas, las temperaturas (en el hemisferio Norte) son más agradables. Además de eso nos encanta la playa. Pero también hay quien prefiere ciudades nacionales o extranjeras, incluso quien no tiene miedo a viajar al extranjero, y preferimos Europa para ir con peques, aunque Estados Unidos, Canadá y algunas ciudades asiáticas también resultan atractivas. No hay relación entre el destino y el bienestar, porque depende de las preferencias de cada uno; además, superar los propios prejuicios, también ayuda a que los niños crezcan como personas.

Tus hijos pueden adaptarse muy bien, te sorprenderías… no vas a llevarles a un lugar inseguro, pero tampoco puedes limitaros porque te de reparo viajar con niños pequeños. Las experiencias nuevas sólo se van adquirir viajando a sitios distintos. Olvídate del tópico “sitio para niños”, porque se divertirán y aprenderán mucho más si te atreves a llevarles a cualquier lugar, con la condición de adaptar las actividades de la familia, a lo que los peques quieran. Es muy enriquecedor que se sumerjan en las conversaciones y costumbres de otra ciudad.

Por otra parte, el contacto con la Naturaleza es muy beneficioso, con razón hay una parte de los viajeros que escogen destinos rurales, Parques Nacionales, albergues de montaña. El estilo de vida previo de papá y mamá condicionarán mucho, no renuncies a él.

Hora de hacer las maletas.

Es más fácil cuando los niños son incluidos en la preparación: puedes comprar mini bolsas de viaje, para que sean ellos quienes seleccionen y guarden su ropa, bañadores, útiles de aseo, juguetes, objetos personales (pulseras, gafas de sol, bolsos de paseo). Podéis hacer una lista conjunta, y así les resultará más fácil llenar la maleta. El nivel de implicación y responsabilidad depende de la edad, y siempre tendrás que revisar tú el contenido. No olvides crema solar, repelente anti mosquitos, liendrera por si cogen piojos y complementos para prevenir incomodidades si cambia el tiempo (por ejemplo chubasquero o rebeca).

Todos tendríais que llevar 2 pares de calzado, además de zapatos de goma si os bañáis, toallas de piscina, gorras, camiseta de protección solar. Y además cuenta con que tendrás que armar mochilas con merienda para el trayecto, y botellas de agua.

¿Cómo os desplazaréis?

¿Cómo viajáis? Piensa en la comodidad de todos, en tus ganas de conducir muchas horas, en vuestra economía. El vehículo familiar es muy cómodo y el tren muy divertido (aunque hay que acarrear maletas). El avión te deja en un abrir y cerrar de ojos (o casi) en el destino, aunque es un poco engorroso todo el proceso (facturación, embarque, esperas…); viajar en barco es emocionante, y podréis dormir en camarote. El tren da más libertad que el avión, viajar en barco de noche puede provocar un poco de inseguridad si el niño se desvela y mira por una de las portas (ventanas circulares). En coche, el conductor se cansa y debe parar cada dos horas, aunque el tren no te deja en el destino exacto (ni el avión o barco), pero a cambio estos 3 últimos medios de transporte, permiten conocer el ambiente en puertos, aeropuertos, estaciones.

La elección del medio de transporte también está condicionada por el destino, porque puedes ir a Santiago de Compostela en coche, pero no a Toronto. Merece la pena, cuando habléis sobre el viaje con los niños, que también les cuentes cómo es eso de ir en barco, incluso que busques cuentos que lo expliquen, o vídeos de YouTube.

Y no te pierdas nuestras recomendaciones para amenizar las esperas en terminales de transporte.

Y por fin hemos llegado.

Habéis elegido previamente el alojamiento:

  • Apartamentos o Cajas rurales: ideales para familias con niños. Son lugares ideales para mantener ciertas rutinas de los niños pequeños, como las horas de comida y dormir, además podéis preparar el desayuno y cena, aunque comáis afuera, incluso cocinar la comida principal. Tendréis más libertad para salir y entrar, pero implican trabajo adicional para papá y mamá. El entorno de una casa rural permite además conectar más fácilmente con los habitantes de la localidad y sus costumbres.
  • Cámping: en contacto con la Naturaleza, el camping es ideal para relajarse, moverse con libertad, y disfrutar del placer de la sencillez.
  • Hostales y hoteles: cada opción se adapta a posibilidades económicas diferentes. Este tipo de alojamientos os permite desconectar totalmente, sin tener que ocuparos de nada más que pasarlo bien y descansar completamente.

Asegúrate de las características de las habitaciones y de que tengan cuna de viaje si la necesitáis. Pregunta (aunque lo ponga en la web) si el sofá es sofá cama, o si en la habitación hay 3 camas como se indica.Comprueba los horarios para el check in / check out.

Por último, si tienes un bebé de entre 0 y 36 meses, la preparación tendría que ser más minuciosa y organizada, y en los últimos días antes del viaje (cuando vuestra actividad será más intensa) que mamá o papá se ocupe durante más tiempo del niño, mientras el otro ultima detalles, trámites y revisa maletas, o compra alimentos para el trayecto.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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