Seguridad veraniega con bebés

bebe en verano

Cuidar a un bebé es una gran responsabilidad. Los bebés son seres frágiles que necesitan mucha atención y cuidados constantes por parte de los adultos. El verano es una época del año donde el calor es el protagonista, además, el calor puede causar daños a la salud de las personas y más a los bebés. Por eso, es muy importante saber algunos consejos de seguridad veraniega para los bebés. 

Es importante que los riesgos que pueden acompañar al verano no sean un problema para el cuidado de tu bebé. En este sentido, no te pierdas los siguientes consejos de seguridad veraniega si tienes un bebé para asegurar su salud e integridad.

El verano puede ir acompañado de estancias en lugares con sol y agua, picaduras de insectos, ampollas en los pies, virus estomacales, fiebres… Las visitas al médico pueden ser una constante para poder mejorar la salud en esta época del año. Además, hay ciertos virus que prosperan durante el verano y son los bebés los más vulnerables a ellos. Aunque los virus no es solo de lo que tienes que preocuparte… Lo habitual es planificar actividades al aire libre y también se deben tomar algunas precauciones.

No permitas que los riesgos arruinen tus planes de verano, por eso, no te pierdas los siguientes consejos de seguridad veraniega con bebés.

Consejos de seguridad veraniega para bebés

Zonas con sol y agua

Las piscinas de bebés portátiles pueden tener tanto peligro como las piscinas normales, son igual de mortales. Un niño se ahoga cada cinco días en verano y los niños menores de 5 años son los que tienen un mayor riesgo. Quitar los ojos de tu bebé puede tener consecuencias mortales. Así que cuando tu bebé está en el agua no tengas el teléfono a mano: mejor sin llamadas, ni mensajes, ni actualizaciones de estado. 

bebe en verano

En casi el 20% de los ahogamientos, los bebés y los niños estaban a cargo de un adulto, pero éste se distrajo por unos minutos. Cuando un niño cae bajo el agua, en muchas ocasiones no hay salpicaduras ni gritos… Si un padre o una madre está absorto/a mirando el móvil o haciendo otras cosas… No se dará cuenta de que su bebé o hijo pequeño se está ahogando.

Para evitar esto, siempre hay que estar tan cerca del niño como para poder tocarlo y agarrarlo fácilmente. Es necesario que todas las personas que cuidan a un bebé tengan esta regla en su mente para cuando cuiden a los pequeños.

Revisar el asiento trasero del coche

Es necesario que todos los padres del mundo se aseguren siempre de revisar el asiento trasero del coche. Un bebé NUNCA debe quedarse en el asiento trasero de un coche, ni por un momento, ni con frío ni con calor ni con temperaturas adecuadas. Los bebés pueden llegar a calentarse demasiado en cuestión de minutos y morir a causa de esto.

bebe en verano

Cuando dejes el coche en verano aunque sean unos minutos, deberás llevar a tu bebé siempre contigo, incluso aunque sea para un momento. Aunque la mayoría de los padres ya lo hacen, es peligroso dejarse a un bebé tranquilo y dormido en el asiento trasero del coche. Desgraciadamente aún hay casos de padres que se olvidan a sus bebés en el asiento trasero del coche, como el hombre que se olvidó de llevar a su hija de 16 meses a la guardería y se fue directamente a trabajar. Afortunadamente las personas de las calles se dieron cuenta cuando la niña llevaba 3 horas dentro del coche y aunque estaba al límite de su supervivencia lograron salvarla.

Cuidado con los rayos del sol

Son demasiados los bebés que sufren quemaduras de sol porque sus padres los llevan al exterior sin protección solar, pensando que el sol no les hará demasiado daño. Pero la piel del bebé es muy frágil y delicada, mucho más de lo que te puedas imaginar en un primer momento. Es necesario que los padres asuman el hábito de protección solar tanto en ellos mismos con en sus bebés aunque esté vestido con mangas largas o sombreros. 

Es necesario mantener al bebé en el interior de los lugares o alejados de los rayos del sol, sobre todo cuando los rayos suelen ser más fuertes en verano: entre las 10 de la mañana y las 6 de la tarde. De lo contrario, deberás usar un protector solar apto para la delicada piel de los bebés.

Cuidado con gérmenes y virus

Los enterovirus es una familia de gérmenes que causan enfermedades de verano y prosperan en climas cálido y afectan principalmente a niños pequeños y bebés. Los bebés durante la dentición se lo llevan todo a la boca y es más fácil que contraigan estos gérmenes y que enfermen. Al igual que el resfriado común, estas enfermedades virales, que pueden causar síntomas parecidos a la gripe, como vómitos y diarrea, no responden a los antibióticos. Pero igualmente tendrás que acudir a tu pediatra para que valore su estado y te recomiende el mejor tratamiento.

bebe en verano

Picaduras de insectos

Para evitar las picaduras de insectos cuando se va al campo es vestir con ropa fina de mangas largas y pantalones largos metidos en los calcetines. Es necesario revisar en la piel de los bebés pequeñas manchas negras o marrones, zonas planas o hinchadas donde pueden haber garrapatas. Las garrapatas pueden esconderse en los pliegues de la piel o el ombligo. 

Las garrapatas tardan unas 36 horas en transmitir las bacterias a través de una mordedura, por eso hay que eliminar con pinzas lo antes posible a este insecto para reducir significativamente el riesgo de infección. La mordedura de una garrapata se convierte en una erupción roja y circular y puede causar síntomas parecidos a la gripe, esto puede ser señal de la enfermedad de Lyme y deberás acudir a tu pediatra cuanto antes.

 

Para las picaduras de otros insectos, lava con agua y jabón y aplica crema contra picaduras. Si ves un aguijón deberás usar una tarjeta de crédito para aplastarla y rasparla, pero no lo hagas con las manos y hazlo con cuidado para no esparcir más veneno en el cuerpo de tu bebé. Si no te ves capaz, acude a tu pediatra.

Para cualquier otra duda en cuanto a la seguridad veraniega con tu bebé, acude al pediatra para que te conteste a todas tus dudas.


Un comentario

  1.   Clínica Novo Visión dijo

    ¡Muy buen artículo!

    Es cierto que a veces es una pesadilla conseguir que los peques se dejen las gafas de sol puestas, pero por experiencia os digo que es (como todo) cosa de que se acostumbren. Los primeros días pueden incomodarles un poco, pero pronto se olvidarán de que las tienen puestas.
    Por otro lado, es importantísimo proteger los ojos de los niños, que son más sensibles que los nuestros. Dejar esto a un lado puede acarrear problemas serios a largo plazo.

    ¡Gracias por este post!
    Un saludo 🙂

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